lunes, 25 de mayo de 2026

COWGIRL

Dirección: Cristina Fernández Pintado, Miguel Llorens
Guion: Rafael Albert
Reparto: Isabel Rocatti, Pep Munné
Carlos Cuevas, Joaquín Climent, Carles Sanjaime, Verònica Andrés, Àngel Fígols, Mamen García, Amparo Fernández
Fotografía: Miguel Llorens
Montaje: Alfonso Suárez
Dirección de arte: Jero Bono
Vestuario: Raquel Porter
Maquillaje y peluquería: Vicen Beti
Distribuidora: Filmax 
Año: 2026
Título Original; Cowgirl 
Estreno En España: 22/05/26
Género: Drama,  Comedia 
Duración; 109 Minutos 

ARGUMENTO 
Empar, una granjera de 60 años, necesita que su vaca Tona se quede preñada para mantener su granja. Tras varios intentos fallidos, pide ayuda a Bernat, dueño de la mayor granja de la zona. Cuando Tona queda preñada, el veterinario advierte que la gestación es de riesgo. Empar se enfrentará al pueblo para proteger a su vaca y, con la ayuda de Bernat y de Riqui, descubrirá que nunca es tarde para comenzar de nuevo.

CRÍTICA 
Hay cine que no necesita grandes giros argumentales ni situaciones extremas para funcionar. Cowgirl, dirigida por Cristina Fernández Pintado y Miguel Llorens, apuesta precisamente por esa sencillez cotidiana que muchas veces parece olvidada dentro del cine actual. Una película pequeña, amable y profundamente humana que encuentra su mayor virtud en la naturalidad con la que observa a sus personaje

La historia de Empar, esa granjera que lucha por sacar adelante su explotación mientras intenta salvar la complicada gestación de su vaca Tona, podría parecer anecdótica sobre el papel. Sin embargo, el filme consigue convertir ese punto de partida casi costumbrista en una reflexión discreta sobre la soledad, el paso del tiempo y la necesidad de volver a confiar en los demás. Todo contado sin estridencias, sin dramatismos forzados y sin necesidad de convertir cada escena en un gran conflicto emocional.

Precisamente ahí reside tanto su mayor virtud como su principal limitación. Cowgirl funciona muy bien mientras se está viendo. Resulta cercana, simpática y consigue arrancar más de una sonrisa gracias a unos personajes que transmiten autenticidad. Pero también es verdad que esa excesiva corrección termina jugando en su contra. La película parece tener miedo a incomodar o a ensuciar emocionalmente la historia y eso provoca que, una vez terminada, muchas de sus escenas se evaporen con demasiada rapidez de la memoria del espectador.

Aun así, sería injusto no reconocer el magnífico trabajo de dirección de Cristina Fernández Pintado y Miguel Llorens. Ambos manejan el ritmo con enorme delicadeza y saben sacar partido a los silencios, a las miradas y a los pequeños gestos cotidianos. La cámara nunca invade a los personajes; simplemente los acompaña. Esa cercanía convierte muchos momentos aparentemente simples en escenas cargadas de honestidad.

También ayudan muchísimo unas interpretaciones muy sólidas. Isabel Rocatti sostiene gran parte del peso emocional del filme con una interpretación contenida pero llena de matices. A su alrededor, el reparto funciona con enorme naturalidad, alejándose del exceso interpretativo que tantas veces perjudica a este tipo de producciones rurales. Se nota además la química entre los actores, algo fundamental en una película donde las relaciones humanas son el auténtico motor narrativo.

Visualmente, Cowgirl aprovecha muy bien los paisajes rurales y el entorno agrícola, aportando una sensación de autenticidad constante. No intenta embellecer artificialmente el campo ni convertirlo en postal turística. Todo luce cercano, vivido y reconocible

Gran parte de las escenas con los animales obligaron al equipo a trabajar con tiempos muy limitados y bastante imprevisibles. Los directores comentaron en varias entrevistas que muchas secuencias tuvieron que adaptarse sobre la marcha dependiendo del comportamiento real de las vacas, algo que terminó aportando todavía más naturalidad a determinadas escenas. Incluso algunos momentos espontáneos acabaron quedándose en el montaje final precisamente por esa sensación de verdad que transmitían.

Cowgirl no revolucionará el cine español ni probablemente aparezca entre las películas más recordadas del año, pero sí deja una sensación agradable durante todo su metraje. Un filme sincero, sencillo y muy bien dirigido que demuestra que todavía hay espacio para historias pequeñas contadas con cariño y sensibilidad.

NOTA 6/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.