Dirección: Richard Gray
Guion: Lee Zachariah
Reparto: Pierce Brosnan, Samuel L. Jackson, Brandon Lessard, Veronica Ferres, Gianni Capaldi, Q’Orianka Kilcher, Beau Knapp, Katrina Bowden, David Arquette, Ethan Peck, Tim Daly, Nick Farnell, Paris Brosnan, Steph Jack
Música: Marco Beltrami, Tristan Beltrami
Fotografía: Thomas Scott Stanton
Producción: Carter Boehm
Productoras: High Five Films, Amadeus Productions
Distribuidora: Movistar Plus
Año: 2025
Título Original: The Unholy Trinity
Estreno En España: 30/01/26 en plataformas Movistar Plus
Género: Western, Acción
Duración: 95 Minutos
ARGUMENTO
Montana, 1870. Isaac Broadway es condenado a muerte por un crimen que asegura no haber cometido y encarga a su hijo Henry que lo vengue. Henry viaja a un pequeño pueblo para ajustar cuentas con el responsable, pero al llegar se ve atrapado entre la ley, viejos secretos y la sombra de un tesoro enterrado que lo cambiará todo.
CRÍTICA.
Hay películas que no vienen a reinventar el género, ni falta que les hace. Maldita Trinidad es una de ellas. Un western de corte clásico, orgullosamente convencional, que se apoya en los códigos de siempre para ofrecer un espectáculo honesto, bien construido y, sobre todo, eficaz. No hay trampas ni giros impostados: lo que promete, lo cumple.
Ambientada en el Montana de 1870, la historia arranca con una condena a muerte y una promesa de venganza que empuja a su joven protagonista hasta un pueblo donde nada es lo que parece. Entre la ley, los viejos rencores y la sombra de un tesoro enterrado, la película despliega un relato reconocible, casi de manual, pero narrado con pulso firme y sin tiempos muertos. Puede que el espectador intuya algunos de sus movimientos, pero eso no impide que el viaje resulte entretenido y sólido.
Richard Gray dirige con respeto absoluto por el género, cuidando la puesta en escena y el ritmo, sin caer en la tentación de modernizar artificialmente el western. Aquí hay polvo, miradas cargadas de intención, silencios que pesan más que las palabras y duelos —morales y físicos— que se cuecen a fuego lento. Todo encaja como debe encajar en una historia de frontera.
El reparto es otro de los grandes pilares del filme. Las interpretaciones son convincentes y están muy por encima de lo que suele ofrecer este tipo de producciones de corte medio. Destaca la química entre los personajes principales y la solvencia de unos actores que saben exactamente en qué película están y juegan a favor de ella, sin excesos ni caricaturas.
Mención especial merece la banda sonora, firmada por Marco Beltrami junto a Tristan Beltrami, que acompaña con elegancia y personalidad cada paso del relato. Una música que subraya la épica, el peligro y la melancolía del Oeste sin imponerse, funcionando como un engranaje más de la narración.
buena parte de la película se filmó en localizaciones naturales del oeste americano, lo que obligó al equipo a trabajar con condiciones climáticas cambiantes y jornadas muy ajustadas. Samuel L. Jackson comentó en una entrevista que ese entorno real ayudó a reforzar la autenticidad de los personajes y el tono áspero del relato, algo que se percibe claramente en pantalla.
Maldita Trinidad no busca sorprender, sino satisfacer. Y lo consigue. Un western clásico con todos los ingredientes del género, bien interpretado, correctamente dirigido y con una música notable. Puede que no deje huella imborrable, pero sí una sensación agradable: la de haber visto una película que sabe exactamente lo que es y no pretende ser otra cosa. Y a veces, eso es más que suficiente.
NOTA 6/10
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