Dirección: Clàudia Cedó
Guion: Clàudia Cedó
Reparto: Andrea Álvarez, Glòria March, Mercè Méndez, Judit Pardàs, Joan Manuel Gurillo, Marc Buxaderas, Genís Casals
Producción: Ariadna Dot, Tono Folguera, Rafa Molés, Pepe Andreu
Productoras: Lastor Media, Suica Films.
Fotografía: Julián Elizalde
Montaje: Nila Núñez
Música: Lluís Robirola, Alberto Lucendo
Sonido: Dani Navarro, Iván Martínez-Rufat, Candela Palencia
Vestuario: Inés Liverato
Distribuidora: Marvin & Wayne
Año: 2024
Título Original: De Sucre
Estreno En España: Plataformas Filmin
Género: Drama
Duración 25 Minutos
ARGUMENTO
María tiene 30 años, discapacidad intelectual y un deseo profundo: ser madre. La incomprensión de su familia y de la fundación donde vive la empujarán a una lucha por sus derechos, una rebelión incómoda para recuperar el poder de decisión sobre su propio cuerpo.
CRÍTICA
Hay cortometrajes que incomodan. No porque busquen el golpe fácil o la provocación gratuita, sino porque colocan al espectador frente a un espejo que preferiría no mirar. De sucre, dirigido por Clàudia Cedó, pertenece a esa valiosa categoría de obras que remueven conciencias y obligan a replantearse certezas que dábamos por asumidas.
La historia gira en torno a María, una mujer de 30 años con discapacidad intelectual cuyo mayor deseo es ser madre. Un anhelo legítimo que, sin embargo, choca frontalmente con la incomprensión de su entorno familiar y de la institución en la que vive. A partir de ahí, el cortometraje plantea una reflexión directa y necesaria sobre la maternidad, la autonomía personal y el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, incluso —y sobre todo— cuando la sociedad insiste en negarlo.
Cedó pone el dedo en la llaga sin rodeos. El relato avanza con firmeza, señalando los prejuicios, el paternalismo y la hipocresía de quienes creen proteger cuando en realidad controlan. El espectador no sale indemne: De sucre nos enfrenta a nuestros propios miedos y juicios, devolviéndonos una imagen incómoda pero profundamente honesta.
Es cierto que en algunos tramos el discurso resulta algo complaciente y subrayado, como si la película temiera no ser comprendida del todo. Aun así, ese exceso no empaña el valor de una propuesta valiente que apuesta por la emoción contenida y el respeto hacia sus personajes.
Las interpretaciones resultan convincentes y están tratadas con una sensibilidad poco habitual, alejadas de cualquier condescendencia. El cortometraje encuentra su mayor fuerza en la mirada de su protagonista y en los silencios, que dicen tanto —o más— que los diálogos.
Cabe destacar que Clàudia Cedó ha trabajado durante años en teatro inclusivo, una experiencia que se percibe claramente en la naturalidad con la que se aborda el tema y en la forma de dirigir a los intérpretes, buscando siempre la verdad emocional antes que el efectismo.
De sucre es, en definitiva, un
De sucre es, en definitiva, un cortometraje necesario, valiente y profundamente humano. Una obra que explica muy bien su merecida nominación al Goya y que confirma que el formato corto sigue siendo un espacio privilegiado para el cine que importa, el que incomoda y, sobre todo, el que invita a pensar.
NOTA 5,5/10
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.