Dirección: Barbara Schulz
Guion: Barbara Schulz, Christophe Turpin, Jérôme Tonnerre
Reparto: Fabrice Luchini; Julia Piaton; Gavril Dartevelle; Johann Dionnet; Camille Japy; Sam Louwyck; Vincent Heneine; Meriem Serbah; Jean-Paul Bordes; Marie Denarnaud; Léna Breban; Bellamine Abdelmalek
Música: Olivier Coursier, Audrey Ismael
Fotografía: Guillaume Schiffman.
Distribuidora: Flins and Piniculas
Año: 2025
Título Original: Le Secret de Khéops.
Estreno En España: 02/02/26 plataformas Movistar Plus
Género: Aventuras, Drama
Duración: 97 Minutos
ARGUMENTO
¿Se descubrió el tesoro del faraón Keops durante la campaña egipcia de Napoleón, fue devuelto a Francia y luego escondido en París? Cuando Christian Robinson descubre en unas excavaciones en El Cairo una misteriosa inscripción, decide descifrar las pistas dejadas por Dominique Vivant Denon, el primer director del Museo del Louvre, y emprende la mayor aventura de su vida. El mayor descubrimiento arqueológico del siglo XXI podría estar escondido en París.
CRÍTICA
Hay películas que parten con una idea tan sugerente que uno se deja llevar sin hacer demasiadas preguntas. El tesoro de Keops es una de ellas. La propuesta inicial —ese juego entre arqueología, misterio histórico y aventura contemporánea— resulta estimulante y promete una experiencia ligera pero entretenida, de esas que apelan al espíritu aventurero del espectador sin complejos.
La historia arranca con fuerza: la posibilidad de que el legendario tesoro del faraón Keops haya sido trasladado a Francia durante la expedición de Napoleón y permanezca oculto en París es un punto de partida más que atractivo. A partir de ahí, el protagonista se lanza a seguir una serie de pistas históricas que conectan pasado y presente, museos y excavaciones, erudición y acción, en una carrera contrarreloj que, sobre el papel, lo tenía todo para funcionar
Sin embargo, conforme la trama avanza, el filme comienza a atascarse. No es tanto un problema de ritmo —la película nunca llega a ser aburrida en el sentido estricto— como de desgaste narrativo. La sucesión de enigmas y situaciones acaba resultando previsible y la sensación de descubrimiento se diluye poco a poco, hasta que el espectador empieza a desconectar emocionalmente de la búsqueda. La aventura continúa, pero el entusiasmo se va desinflando.
En este sentido, el guion parece más interesado en mantener la maquinaria en marcha que en profundizar en sus propios hallazgos. Lo que al inicio se presenta como un gran misterio arqueológico termina convirtiéndose en un pasatiempo correcto, amable, pero falto de verdadero impacto. Ni el clímax logra recuperar del todo esa chispa inicial que prometía algo más
En el apartado interpretativo destaca la presencia de Fabrice Luchini, que aporta su habitual carisma y elegancia verbal, incluso cuando el material no siempre está a la altura de su talento. El reparto acompaña con solvencia, aunque ninguno de los personajes logra dejar una huella especialmente duradera..
Buena parte de las escenas ambientadas en supuestos espacios históricos de París se filmaron en localizaciones reales y fuera del horario habitual de apertura, lo que obligó al equipo a trabajar de madrugada en museos y edificios emblemáticos. Además, Luchini reconoció en entrevistas que aceptó el proyecto atraído por el tono ligero de aventura clásica, muy alejado de los personajes dramáticos a los que suele dar vida.
En definitiva, El tesoro de Keops es un filme de aventuras con un planteamiento muy atractivo, que cumple como entretenimiento puntual pero que acaba quedándose a medio camino de lo que podría haber sido. Una película correcta, de ritmo constante, aunque con una historia que, lamentablemente, se va vaciando de interés según se acerca al final. Una oportunidad parcialmente desaprovechada.
NOTA 5/10
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