martes, 10 de febrero de 2026

PÁLPITO

Dirección: Moisés Romera, Marisa Crespo
Guion: Moisés Romera, Marisa Crespo
Reparto: Cristina Fernández Pintado, Àngel Fígols, Jordi Ballester, María Maroto, Estela Martínez
Producción: Moisés Romera, Marisa Crespo
Dirección de producción: Marisa Crespo
Montaje: Moisés Romera
Música: Joan Vilà
Sonido: David Doubtfire
Fotografía: Víctor Entrecanales, Sonia Royo
Vestuario: Arancha Rodríguez
Distribuidora: Catàleg Curts
Año: 2025
Título Original: Pálpito
Estreno En España: Plataformas en Movistar Plus 
Género; Thriller,  Drama 
Duración: 17 Minutos 

ARGUMENTO 
Marcela, una tarotista de barrio, percibe una señal que no sabe interpretar, pero que no puede ignorar. Guiada únicamente por un pálpito, inicia una búsqueda desesperada que la conducirá a una sucesión de encuentros, señales y decisiones límite.

CRÍTICA 
Hay cortometrajes que no necesitan levantar la voz para imponerse; les basta con un susurro, con una mirada sostenida o con un silencio incómodo. Pálpito pertenece a esa estirpe. El trabajo dirigido por Moisés Romera y Marisa Crespo —nominado al Goya a mejor cortometraje de ficción— es una pieza pequeña en duración, pero grande en ambición y, sobre todo, en eficacia narrativa.

Desde sus primeros compases, el corto se instala en el terreno del suspense cotidiano. Nada parece extraordinario, y sin embargo todo está a punto de torcerse. La historia nos sitúa junto a Marcela, una tarotista de barrio que percibe una señal imposible de ignorar. No sabe interpretarla del todo, pero ese presentimiento —ese pálpito— actúa como motor de una búsqueda que se va tornando cada vez más inquietante. A partir de ahí, el relato se despliega con inteligencia, dosificando la información y sembrando giros lo suficientemente precisos como para mantener al espectador en constante alerta.

Romera y Crespo vuelven a demostrar su dominio del género, apostando por un suspense que no depende del sobresalto fácil, sino de la atmósfera y del fuera de campo. La tensión se construye plano a plano, apoyada en una puesta en escena sobria y en un montaje que sabe cuándo acelerar y cuándo dejar respirar la escena. El resultado es un relato que atrapa y no suelta, consciente de que el verdadero miedo suele nacer de lo que intuimos más que de lo que vemos.

Mención especial merecen las interpretaciones, todas ellas muy medidas y creíbles, algo fundamental en un corto que se apoya tanto en los gestos, las miradas y los silencios. El reparto consigue que la historia se sienta cercana, casi reconocible, lo que hace que el suspense funcione todavía mejor y que los giros no resulten forzados, sino orgánicos dentro del relato.


Resulta curioso saber que Pálpito se filmó con un equipo muy reducido y en localizaciones reales, lo que obligó a los directores a adaptarse constantemente a imprevistos del entorno. Lejos de ser un problema, esa limitación acabó influyendo en el tono del cortometraje, reforzando su sensación de realismo y esa inquietud latente que recorre toda la obra.

En definitiva, Pálpito es un cortometraje más que interesante, tenso y bien armado, que confirma el buen momento del formato corto en nuestro cine. Una nominación al Goya más que merecida para una pieza que demuestra que, a veces, basta seguir un presentimiento para dar en el blanco.

NOTA 6/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.