jueves, 8 de enero de 2026

DENTRO DEL LABERINTO

Dirección: Jim Henson
Guion: Terry Jones (guion) — basado en historia de Dennis Lee y Jim Henson
Reparto: David Bowie, Jennifer Connelly, Toby Froud, Warwick Davis, Christopher Malcolm, Natalie Finland, Shari Weiser, Brian Henson, Frank Oz, Ron Mueck, Rob Mill, Dave Goelz, David Shaughnessy
Fotografía: Alex Thomson
Música: Trevor Jones, David Bowie 
Diseño de criaturas y efectos de animación: Jim Henson’s Creature Shop 
Montaje: John Grover
Producción: Eric Rattray — The Jim Henson Company, Lucasfilm Ltd., Henson Associates, TriStar Pictures, Delphi V Productions
Distribuidora: Sony 
Año: 1986
Título Original: Labyrinth
Estreno En España: 19/12/86 y reestreno el 09/01/26
Género: Fantástico,  Aventuras 
Duración: 101 Minutos 

ARGUMENTO 
Dentro del laberinto es una aventura fantástica en la que Sarah, una adolescente con una imaginación desbordante, accidentalmente invoca a los duendes para que se lleven a su hermano pequeño. Cuando el bebé desaparece realmente, Sarah debe internarse en un increíble laberinto lleno de criaturas extrañas, magia y peligros insospechados para rescatarlo antes de que sea demasiado tarde

CRÍTICA 
Hay películas que no envejecen: se sedimentan. Dentro del laberinto pertenece a esa estirpe de clásicos del cine fantástico que, más que gastarse con el paso del tiempo, se cargan de capas, de lecturas y de una nostalgia activa que no anestesia la mirada. Cuarenta años después, la obra de Jim Henson sigue siendo un prodigio de magia artesanal, ingenio visual y desbordante imaginación, un viaje que invita a perderse para encontrarse

La historia —sencilla en su armazón, rica en su desarrollo— nos presenta a Sarah, una adolescente que, en un arrebato, desea que los duendes se lleven a su hermano pequeño. El deseo se cumple y el precio es claro: internarse en un laberinto imposible, gobernado por un rey tan seductor como inquietante, para rescatar al niño antes de que el tiempo se agote. A partir de ahí, Henson despliega un universo donde cada esquina es una trampa y cada criatura, una idea.

Es cierto que el relato a veces se vuelve farragoso, incluso caprichoso en su encadenado de pruebas y episodios. Pero poco importa cuando la película apabulla por su puesta en escena: decorados físicos, marionetas con alma, maquillaje y efectos que hoy resultan casi subversivos frente a la asepsia digital.  La oscuridad está medida con inteligencia; lo suficiente para generar tensión sin traicionar su vocación de fábula, permitiendo que el peligro sea real y el asombro constante.

El corazón del filme late, sin embargo, en el duelo magnético entre David Bowie y Jennifer Connelly. Bowie construye un personaje icónico, ambiguo, irresistible, que canta y amenaza con la misma sonrisa. Connelly, por su parte, sostiene la película con una mezcla de fragilidad y determinación que crece plano a plano. Ambos están espléndidos, y su química —tan extraña como hipnótica— ya forma parte de la historia del cine fantástico.

Como anécdota reveladora del espíritu del proyecto, conviene recordar que las célebres escenas de malabares con bolas de cristal de Bowie no las interpretó él mismo: fueron realizadas por el maestro Michael Moschen, oculto tras el actor o fuera de plano, una decisión que resume la filosofía de Henson: el truco importa menos que la ilusión. Otro detalle no menor es que Connelly tenía solo 14 años durante el rodaje, lo que añade una capa de lectura sobre el tránsito a la madurez que la película sugiere sin subrayar

Dentro del laberinto es, en definitiva, una película fascinante para ver una y otra vez, un clásico que no pide perdón por su exceso ni por su rareza. En su 40 aniversario, revisitarla —mejor aún, en pantalla grande— no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de justicia con una obra que sigue recordándonos que la fantasía, cuando se hace con verdad y riesgo, nunca pasa de moda.

NOTA 7,5/10


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.