miércoles, 25 de febrero de 2026

EL ESTADO DEL ALMA

Dirección: Sara Naves
Guion Sara Naves
Reparto: Animación 
Música Óscar López Plaza
Fotografía: Concha Fernández García
Montaje: Leticia Fernández Fresno
Sonido: Daniel Camalhão
Efectos especiales: Vanessa Namora Caeiro
Distribuidora Agencia Freak 
Año: 2024
Título Original: O Estado de Alma
Estreno En España: Plataformas en Movistar Plus 
Género: Animación,  Drama 
Duración: 13 Minutos 

ARGUMENTO 
Alma despierta cada día con una condición distinta: su cuerpo cambia de formas que reflejan su inadaptación y le impiden llevar una rutina normal. Con el paso de los días, la sensación de soledad va en aumento

CRÍTICA 
Hay cortometrajes que buscan el golpe emocional directo. Otros prefieren deslizarse por la epidermis del espectador como una herida que no termina de cerrar. El estado del Alma, nominado al Goya a Mejor Cortometraje de Animación, pertenece claramente al segundo grupo.

La premisa es sencilla y poderosa: Alma se despierta cada día con una condición diferente; su cuerpo sufre transformaciones físicas que le impiden llevar una vida normal. La metáfora es transparente —y no por ello menos válida—: la protagonista encarna esa sensación de no encajar, de sentirse distinta en un entorno que no ofrece comprensión. Cada mutación corporal es una forma visible de un dolor invisible.

Sara Naves construye su relato desde la contención. La animación 2D apuesta por líneas limpias, fondos depurados y una paleta que oscila entre la melancolía y la fragilidad. No hay estridencias ni giros dramáticos, sino una insistencia casi poética en la repetición: despertar, transformarse, intentar convivir con la anomalía. El cuerpo como territorio emocional.

El corto funciona mejor como concepto que como experiencia emocional. La metáfora sobre la soledad y la incomprensión está bien planteada, incluso resulta pertinente en un tiempo donde la identidad y la vulnerabilidad ocupan el centro del discurso cultural. Sin embargo, la distancia formal termina jugando en su contra. La propuesta es interesante, sí, pero no siempre consigue traspasar la pantalla y tocar esa fibra íntima que el propio relato parece reclamar.

Hay belleza en su minimalismo y coherencia en su discurso autoral. No es casualidad: Naves no solo dirige y escribe, sino que también asume el arte y buena parte de la animación. Esa implicación directa dota al cortometraje de una unidad estética muy marcada. Como anécdota curiosa de la producción, esa triple labor convirtió el proceso en una experiencia casi artesanal, donde muchas decisiones visuales nacían de la misma mano que concebía el conflicto dramático. Se percibe esa mirada única, casi introspectiva, en cada plano.

La música y el diseño sonoro acompañan sin subrayar en exceso, reforzando esa sensación de aislamiento que envuelve a la protagonista. Todo está medido, controlado, incluso elegante. Tal vez demasiado

El estado del Alma es un corto coherente, honesto en su intención y con una metáfora clara sobre el dolor como expresión física de la soledad. Pero entre la idea y la emoción hay un espacio difícil de conquistar. Aquí la reflexión prevalece sobre el estremecimiento.

Y aun así, en su delicadeza, en su insistencia silenciosa, queda flotando una pregunta incómoda: ¿cuántas veces nos hemos despertado sintiéndonos también en un estado distinto, incapaces de explicar qué nos pasa? Quizá ahí, en esa identificación racional más que visceral, resida su verdadero alcance.

NOTA 5,5/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.