Dirección: Eva Victor
Guion: Eva Victor
Reparto: Eva Victor, Naomi Ackie, Louis Cancelmi, Kelly McCormack, Lucas Hedges, John Carroll Lynch, Hettienne Park, E. R. Fightmaster, Cody Reiss, Jordan Mendoza, Anabel Graetz, Jonathan Myles, Danny Diaz, Marc Carver, Liz Bishop, Natalie Rotter-Laitman, Francesca D’Uva, Alison Wachtler, David J. Curtis, Priscilla Manning, Kate Fitzgerald, Jesse Gabbard, Lucien Spelman, Tom Ford, Celeste Oliva, Chhoyang Cheshatsang, Conor Patrick Sweeney, Lensley Miles Adam, Langston Shelby Moore
Montaje: Alex O’Flinn, Randi Atkins
Música: Lia Ouyang Rusli
Diseño: Caity Birmingham
Vestuario: Emily Constantino
Casting: Jessica Kelly
Fotografía: Mia Cioffi Henry
Distribuidora: Vértigo Films
Año: 2025
Estreno En España: 20/02/26
Género: Drama, Autor
Duración: 103 Minutos
ARGUMENTO
Algo malo le ocurrió a Agnes. Pero la vida continúa… al menos para todos los que la rodean. Mientras intenta recomponerse en medio de la rutina diaria y las relaciones que la envuelven, Agnes deberá enfrentarse a lo sucedido y aprender a convivir con ello en un mundo que parece no detenerse por nadie.
CRÍTICA
En Sorry, Baby, Eva Victor construye un artefacto narrativo fragmentado, una sucesión de episodios que orbitan alrededor de Agnes —“algo malo le ocurrió… pero la vida continúa, al menos para todos los que la rodean”— y que se presentan sin un orden cronológico aparente. La película salta hacia delante y hacia atrás con la intención de que el espectador recomponga el puzle emocional de su protagonista. El problema es que no todas las piezas pesan lo mismo.
Hay momentos de una lucidez incómoda, casi hiriente, donde la comedia seca —marca de la casa de Victor— funciona como mecanismo de defensa ante el trauma. En esos instantes, el filme respira. Pero otras viñetas se diluyen en una cotidianidad demasiado plana, demasiado consciente de su propio minimalismo. El interés de esas narraciones es desigual: algunas golpean, otras apenas rozan.
Lo mejor, sin duda, es la propia Eva Victor delante y detrás de la cámara. Su interpretación contiene una fragilidad magnética, una mezcla de ironía y desconcierto que sostiene el conjunto incluso cuando el ritmo se estanca. Hay algo valiente en esa exposición emocional, en esa manera de no subrayar el drama y dejar que la incomodidad se filtre en silencios y miradas. Sin embargo, alrededor de ella, el relato cae en una monotonía que termina por anestesiar.
El montaje apuesta por la fragmentación como forma de reflejar el estado mental de Agnes, pero no siempre consigue que esa estructura desordenada sume tensión dramática. Más bien al contrario: el espectador asiste a escenas cuya importancia narrativa fluctúa demasiado. Se percibe la intención de huir del melodrama, de esquivar el subrayado fácil, pero esa contención acaba jugando en contra.
El proyecto nació casi como una extensión del universo cómico que Eva Victor había desarrollado en redes sociales y en sus monólogos. Además, contó con el respaldo en la producción de nombres asociados al cine independiente norteamericano más prestigioso, lo que permitió rodar con una libertad creativa poco habitual en una ópera prima. Esa libertad se nota… para bien y para mal.
Sorry, Baby es un debut con personalidad, con una voz autoral clara y reconocible. Pero también es una película irregular, donde la frescura inicial termina perdiéndose en un tono excesivamente uniforme. Queda la sensación de que hay talento —y del bueno— pero aún por afinar. Y eso, en el fondo, no es poca cosa.
NOTA 4/10
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