Dirección: Rémi Bezançon
Guion: Rémi Bezançon
Reparto Gilles Lellouche, Laetitia Casta, Guillaume Gallienne, Isabel Aimé González Sola, Jenna Knafo, Katayoon Latif, Matthias Jacquin, Bénédicte Choisnet, Marie-Christine Orry, Yeelem Jappain, Jérôme Le Rhun, Louise Orry-Diquéro
Producción: Philippe Rousselet, Éric Jehelmann
Música: Laurent Perez del Mar
Fotografía: Pierre Cottereau
Distribuidora: A Contracorriente
Año: 2026
Título Original: Le crime du 3e étage
Estreno En España: 22/05/26
Género ; Comedia, Thriller
Duración: 104 Minutos
ARGUMENTO
Colette, profesora especializada en el cine de Alfred Hitchcock, sospecha que su nuevo vecino de enfrente ha matado a su mujer. Su marido, François, un escritor de novelas de intriga un tanto anticuadas, se muestra escéptico ante el supuesto crimen. A pesar de todo, los dos se embarcan en una rocambolesca investigación donde la rutina no parece ser lo único que puede matar a una pareja.
CRÍTICA
Las luces de un apartamento al otro lado del edificio, unas sospechas que parecen imposibles de demostrar y una pareja atrapada entre la monotonía y la curiosidad convierten Asesinato en la 3ª planta en un delicioso juego cinematográfico donde Rémi Bezançon rinde homenaje al suspense clásico de Alfred Hitchcock sin esconderlo en ningún momento. La película toma prestados elementos de La ventana indiscreta y también recuerda inevitablemente a aquella maravillosa Misterioso asesinato en Manhattan de Woody Allen, otro homenaje confeso al maestro británico. Y precisamente ahí reside tanto su principal encanto como su pequeño problema.
Bezançon construye un filme elegante, entretenido y lleno de guiños cinéfilos. Desde el primer minuto queda claro que estamos ante una obra concebida por alguien enamorado del suspense clásico, de esos thrillers donde una simple mirada desde una ventana podía desencadenar una pesadilla. La historia sigue a Colette, una profesora experta en el cine de Hitchcock que empieza a sospechar que su vecino ha asesinado a su mujer. Su marido, un escritor de novelas policiacas algo anticuado, contempla las sospechas con incredulidad, aunque poco a poco ambos acabarán entrando en una investigación tan absurda como peligrosa. Esa dinámica entre los protagonistas funciona realmente bien y aporta a la película un tono ligero y elegante que nunca pierde el interés.
El gran atractivo del filme es precisamente esa atmósfera nostálgica que desprende cada plano. La fotografía resulta magnífica, con una textura aparentemente analógica que transporta al espectador directamente a los años cincuenta y sesenta. Los colores, la iluminación nocturna de los apartamentos y la composición de los encuadres parecen sacados de otra época. Hay momentos donde uno podría pensar que Hitchcock sigue vivo observando el rodaje desde alguna esquina del decorado. Bezançon demuestra un enorme respeto por el material que homenajea y consigue recrear esa sensación de suspense cotidiano donde cualquier detalle puede esconder un crimen.
También ayudan mucho las interpretaciones. Gilles Lellouche y Laetitia Casta desprenden una química estupenda y sostienen el filme incluso en aquellos momentos donde el guion resulta más previsible. Ambos entienden perfectamente el tono de la propuesta y juegan con esa mezcla de intriga y humor elegante que tan bien funcionaba en el cine clásico. Guillaume Gallienne aporta además algunos de los momentos más divertidos de la película.
Eso sí, por mucho cariño que desprenda la propuesta, Asesinato en la 3ª planta nunca alcanza la brillantez de las obras que homenajea. El suspense funciona, la película entretiene y el ritmo apenas decae, pero inevitablemente el espectador acaba comparándola con gigantes del género y ahí sale perdiendo. Hay escenas donde parece demasiado consciente de sus referencias y eso le resta algo de personalidad propia. Aun así, sería injusto exigirle competir con títulos inmortales porque el objetivo aquí parece otro: celebrar una manera de hacer cine prácticamente desaparecida.
Rémi Bezançon reconoció en entrevistas promocionales que gran parte de la planificación visual se diseñó estudiando encuadres originales de Hitchcock, especialmente de La ventana indiscreta. Incluso se recrearon algunos movimientos de cámara utilizando ópticas antiguas para conseguir esa textura clásica tan marcada que tiene la película. Gilles Lellouche también comentó durante la promoción que muchos ensayos se realizaron viendo fragmentos de filmes clásicos del director británico para encontrar el tono exacto entre suspense y comedia.
Sin reinventar absolutamente nada, Asesinato en la 3ª planta termina convirtiéndose en una pequeña carta de amor al suspense clásico. Un filme elegante, entretenido y lleno de nostalgia cinematográfica que hará las delicias de los amantes de Hitchcock y de aquellos espectadores que todavía disfrutan viendo cómo una simple ventana puede esconder una gran historia.
NOTA 7,5/10
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.