miércoles, 4 de marzo de 2026

EL MAGO DEL KREMLIN

Dirección: Olivier Assayas
Guion: Olivier Assayas, Emmanuel Carrère
Reparto: Paul Dano; Jude Law; Alicia Vikander; Tom Sturridge; Jeffrey Wright; Will Keen; Matthew Baunsgard; Dan Cade; Sergey Podymin; Magne Håvard Brekke; Andris Keishs; Anastasia Sutter; Anton Lytvynov
Fotografía: Yorick Le Saux
Montaje: Marion Monnier
Producción: Olivier Delbosc
Productoras: Gaumont, Curiosa Films
Distribuidora: DeAPlaneta
Año: 2025
Título Original: The Wizard of the Kremlin
Estreno En España: 06/03/2026
Género: Drama, Thriller 
Duración: 156 Minutos 

ARGUMENTO 
En medio del caos postsoviético de los años noventa, un joven artista y productor de televisión, Vadim Baranov, logra abrirse paso entre las élites políticas rusas gracias a su habilidad para manejar la imagen y el relato mediático. Su talento le lleva a convertirse en asesor de un prometedor agente del KGB llamado Vladímir Putin. Desde el corazón del poder, ambos participan en la construcción de la nueva Rusia, en un entorno donde la manipulación, la propaganda y la ambición desdibujan la frontera entre la verdad y la mentira

CRÍTICA 
Hay películas que nacen con vocación de clásico político y otras que, sin pretenderlo, terminan dialogando con la actualidad de forma casi incómoda. El mago del Kremlin, de Olivier Assayas, pertenece a esta segunda categoría: un filme apasionante sobre las cloacas del poder donde la ambición política y el músculo financiero no siempre caminan de la mano… y cuando lo hacen, rara vez es para algo limpio.

La película arranca en el caos postsoviético de los años noventa. Allí conocemos a Vadim Baranov, un productor televisivo con alma de artista que aprende muy pronto que el relato lo es todo. Desde esa premisa —la manipulación de la imagen como arma de poder— la cinta nos introduce en los engranajes de una Rusia que intenta reinventarse mientras la corrupción se filtra por cada rendija del sistema. Esa primera hora puede hacerse algo cuesta arriba: Assayas se toma su tiempo para situarnos, para explicarnos las reglas del tablero. Pero cuando entra en escena la figura de Vladímir Putin, la narración adquiere otra dimensión.

A partir de ahí, la película se convierte en una vorágine de ascensos, pactos en la sombra y traiciones calculadas. El thriller político muta en un inquietante retrato del mundo geopolítico contemporáneo. No estamos ante un biopic ni ante una crónica fiel —la propia película lo advierte desde el inicio—, sino ante una ficción inspirada en hechos y figuras reconocibles. Y es precisamente esa libertad narrativa la que permite a Assayas explorar sin ataduras un universo donde la corrupción y el engaño no son la excepción, sino la norma.

Uno de los grandes aciertos del filme es su reparto. Jude Law, en un papel delicadísimo por lo que representa, compone una figura fría y calculadora sin caer en la caricatura. Paul Dano, como ese asesor que entiende antes que nadie que el poder moderno se construye en los platós y en los despachos, ofrece una interpretación llena de matices. Son actuaciones que sostienen el peso ideológico de la historia sin necesidad de subrayados innecesarios.

La película maneja una enorme cantidad de información política y económica, pero el montaje sabe distribuirla con inteligencia. Nunca sentimos que el espectador esté perdido; al contrario, la narrativa fluye con ritmo, casi con pulso de thriller clásico. Assayas demuestra que se puede hablar de geopolítica sin sacrificar tensión dramática.

Buena parte del rodaje se llevó a cabo en localizaciones europeas que recreaban la Moscú de los noventa, evitando filmar en Rusia por razones obvias de producción y contexto político. Además, Jude Law trabajó intensamente el lenguaje corporal para acercarse al personaje sin caer en la imitación burda, buscando más la esencia que la copia.

El mago del Kremlin no es un espejo de la verdad histórica, pero sí un espejo de nuestras sospechas. Y eso, en tiempos de propaganda, bulos y discursos prefabricados, resulta quizá más perturbador que cualquier documental. Una película que, tras un arranque exigente, termina atrapándonos en un mundo donde el poder no se ejerce: se fabrica. Y se vende.

NOTA 7,5/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.