Dirección: Raquel Larrosa
Guion: Raquel Larrosa
Reparto: Documental
Producción: Eva Patricia Fernández Manzano, Rafael Linares
Fotografía: Cristina Rodríguez Paz
Montaje: Jesús Ramé
Sonido: Jose Luis Alcaine Bartolomé, Álvaro De Iscar
Música: Carme Rodríguez
Distribuidora: Selected Films
Año: 2025
Título Original: Disonancia
Estreno En España: Plataformas en Filmin
Género: Drama, Documental
Duración: 25 Minutos
ARGUMENTO
Fatimetu Bucharaya es una mujer saharaui que en 2019 fundó SMAWT, una asociación de mujeres voluntarias dedicadas a la detección de minas antipersonas en los campamentos de población refugiada saharaui en Tinduf (Argelia).
CRÍTICA
Hay documentales que nacen de una urgencia moral y otros que, además, consiguen trascenderla cinematográficamente. Disonancia, dirigido por Raquel Larrosa, pertenece sin duda al primer grupo. Sus intenciones son nobles, necesarias y profundamente humanas. Su resultado, en cambio, se queda algo más corto de lo esperado.
La historia nos presenta a Fatimetu Bucharaya, mujer saharaui que en 2019 fundó SMAWT, una asociación de mujeres voluntarias dedicada a la detección de minas antipersonas en los campamentos de población refugiada saharaui en Tinduf (Argelia). El punto de partida es, sin duda, poderoso: mujeres que desafían no solo el peligro físico de un terreno sembrado de explosivos, sino también los límites culturales y sociales de un entorno extremadamente adverso
Larrosa opta por un enfoque sobrio, casi observacional, que apuesta por el respeto absoluto hacia sus protagonistas. La cámara no invade, no dramatiza en exceso, no manipula. Y eso es de agradecer. El retrato es fiel a lo que surgió en tierras saharauis: resiliencia, dignidad y una lucha silenciosa que pocas veces ocupa titulares. Hay verdad en cada gesto y una honestidad incuestionable en el discurso.
Sin embargo, esa misma contención juega en su contra. El documental expone, pero rara vez profundiza. Emociona a nivel conceptual —por lo que cuenta—, pero no siempre a nivel cinematográfico —por cómo lo cuenta—. La estructura resulta lineal, sin grandes hallazgos narrativos ni una apuesta formal que eleve el conjunto. Estamos ante un trabajo de muy buenas intenciones que aporta más en el plano testimonial que en el estrictamente cinematográfico.
Visualmente correcto, con una fotografía limpia que captura la aridez del paisaje y la dureza del entorno, el filme mantiene un tono uniforme que no termina de explotar el potencial dramático de su historia. Se echa en falta mayor tensión narrativa, más riesgo formal, algún momento que rompa la cadencia y sacuda al espectador.
Parte del equipo tuvo que adaptarse a condiciones extremas en los campamentos de Tinduf, con temperaturas que superaban los 40 grados y limitaciones logísticas importantes. La propia directora ha comentado en encuentros posteriores que la convivencia con las integrantes de SMAWT fue clave para generar la confianza necesaria que permitió filmar las tareas de desminado desde una cercanía poco habitual en este tipo de trabajos.
Disonancia es, en definitiva, un documental necesario y honesto. Un retrato fiel de una realidad silenciada que merece visibilidad. No obstante, uno tiene la sensación de que, con un mayor riesgo narrativo y una apuesta más ambiciosa en lo formal, podría haber trascendido el buen propósito para convertirse en una obra realmente memorable.
NOTA 6/10
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