Dirección: Craig Brewer
Guion: Craig Brewer (basado en el documental de Greg Kohs)
Reparto: Hugh Jackman, Kate Hudson, Michael Imperioli Ella Anderson, Mustafa Shakir, Fisher Stevens, Jim Belushi, King Princess, Hudson Hensley, Jayson Warner Smith, Erika Slezak, Beth Malone
Vestuario: Ernesto Marti
Música: Scott Bomar
Fotografía: Amy Vincent
Casting: Lindsay Graham, Mary Vernieu
Montaje: Billy Fox
Producción: John Davis, John Fox, Craig Brewer
Distribuidora: Universal
Año: 2025
Título Original Song Sung Blue
Estreno En España: 09/01/25
Género: Drama, Músical
Duración: 132 Minutos
ARGUMENTO
Basada en una historia real, Song Sung Blue narra la vida de dos músicos de fortuna modesta que, tras conocerse, deciden formar una banda tributo al legendario Neil Diamond bajo el nombre de Lightning & Thunder. A través de su música, su amor y los desafíos que enfrentan juntos, descubren que nunca es demasiado tarde para perseguir los sueños, encontrar el amor y dejar una marca en el mundo.
CRÍTICA
Hay películas que no necesitan levantar la voz para hacerse escuchar. Song Sung Blue: Canción para Dos, dirigida por Craig Brewer, es una de ellas. Un filme emotivo y sincero que encuentra su fuerza en lo cotidiano, en la música como refugio y en el amor como motor vital. Brewer, siempre atento a los márgenes emocionales de sus personajes, vuelve a demostrar que sabe filmar a perdedores hermosos, a soñadores que se aferran a una melodía para no naufragar
La historia —basada en hechos reales— nos presenta a dos personas marcadas por la rutina, las renuncias y los golpes de la vida, que descubren en su amor compartido por la música una tabla de salvación. Juntos deciden unir fuerzas y formar un dúo dedicado a versionar canciones de Neil Diamond, convirtiendo esos temas archiconocidos en algo íntimo, casi confesional. No se trata solo de cantar, sino de sobrevivir. De encontrar sentido cuando todo parece desmoronarse.
El filme funciona especialmente bien cuando se centra en esa relación a dos voces, tanto musicales como sentimentales. Hay momentos verdaderamente brillantes —miradas, silencios, canciones interpretadas con el alma— que se quedan grabados en la retina del espectador. Escenas que no buscan el aplauso fácil, pero que emocionan por su honestidad y por la verdad que desprenden.
Es cierto que Song Sung Blue arrastra varias subtramas que sobran. Historias secundarias apuntadas de manera fugaz, apenas desarrolladas, que aportan poco o nada al núcleo central del relato y que, en ocasiones, rompen el delicado equilibrio emocional que la película construye con tanto cuidado. Brewer parece más interesado en sugerir que en profundizar, y no siempre esa decisión juega a su favor.
Donde no hay fisuras es en el apartado interpretativo. Las actuaciones son magníficas, cargadas de humanidad y sin exceso de subrayados. Los actores se mueven con naturalidad, haciendo creíble tanto el romance como las frustraciones, y logrando que el espectador empatice con sus derrotas y pequeñas victorias.
Cabe destacar que varias de las interpretaciones musicales se grabaron en directo en el set, una decisión de Brewer para capturar la imperfección y la emoción real de los intérpretes. Además, el propio Neil Diamond dio su bendición al proyecto tras ver material preliminar, destacando —según el equipo— la honestidad con la que se utilizaba su música como vehículo emocional y no como simple homenaje nostálgico.
En definitiva, Song Sung Blue: Canción para Dos es un filme de superación y amor, una historia pequeña contada con corazón grande. No es una obra perfecta, ni pretende serlo, pero sí una película hermosa, sentida y profundamente humana. Un canto a quienes, pese a todo, siguen creyendo que una canción puede cambiarlo todo. Muy en la línea de ese cine que no busca deslumbrar, sino tocar el alma… y lo consigue.
NOTA 7/10
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