Dirección Reza Memari, Steven Majaury, Pavel Hruboš
Guion: Greg Nix, Reza Memari
Reparto: Animación
Fotografía: Jaromír Malý
Montaje: Dieter Riepenhausen
Música original: Daníel Bjarnason
Distribuidora: Vercine
Año; 2025
Título Original: Der letzte Walsänger
Estreno En España: 02/10/26
Género: Animación, Aventuras
Duración: 91 Minutos
ARGUMENTO
Vincent es una ballena jorobada adolescente que se ha quedado huérfana. Hijo del último Cantor de Ballenas, que protegía los océanos con su canto mágico, vive angustiado por la pérdida de sus padres y duda de sus propias habilidades. Cuando el monstruoso Leviatán escapa de un iceberg oscuro y empieza a amenazar toda la vida marina con su tinta venenosa, Vincent debe encontrar su propio canto para detenerlo. Pero, abrumado por la inseguridad, se embarca en un peligroso viaje hacia las profundidades del mar para rescatar a sus padres del mítico Estanque Estelar, con la esperanza de que sea el padre quien derrote al Leviatán. Acompañado de Walter, un pez rémora muy quisquilloso que le hace de niñera y de Darya, una valiente orca sorda, Vincent tendrá que afrontar sus miedos y descubrir su propio canto para salvar a los océanos.
CRÍTICA
Si algo queda claro después de ver La leyenda de la ballena cantora es que estamos ante una película de animación dirigida casi exclusivamente a los más pequeños de la casa. Los mayores, salvo que acudan acompañando a sus hijos, tendrán poco donde rascar en una aventura que apuesta por una historia sencilla, personajes fácilmente reconocibles y un mensaje tan claro como previsible.
La película nos presenta a Vincent, una joven ballena jorobada que ha perdido a sus padres y que, además, vive bajo la sombra de una figura legendaria: su padre era el último Cantor de Ballenas, poseedor de un canto mágico capaz de proteger los océanos. Cuando el temible Leviatán consigue escapar de un iceberg y amenaza con destruir la vida marina, Vincent tendrá que enfrentarse a sus propios miedos y descubrir que él también posee un canto especial. Para conseguirlo emprenderá un peligroso viaje hacia las profundidades del océano acompañado por Walter, un pez rémora bastante peculiar, y Darya, una valiente orca sorda.
La premisa recuerda inevitablemente a Buscando a Nemo. Tenemos un protagonista marino, la búsqueda de los padres, un largo viaje por el océano, nuevos amigos que aparecen por el camino y diferentes peligros que superar. Evidentemente, aquí se introduce además el elemento fantástico del canto de las ballenas y la amenaza de un monstruo marino, pero la estructura resulta demasiado familiar y apenas ofrece sorpresas.
Visualmente estamos ante una producción atractiva, con un océano lleno de color y criaturas diseñadas para llamar la atención de los espectadores más jóvenes. La animación busca incluso cierto grado de realismo en las texturas y movimientos de los animales. No es extraño si tenemos en cuenta que el equipo utilizó Unreal Engine para buena parte del proceso de renderizado y dedicó especial atención a detalles como la textura de la piel de las criaturas y su diferente grado de humedad cuando salen del agua.
Curiosamente, la idea nació de algo completamente real. Reza Memari descubrió en un documental que las ballenas jorobadas son auténticas “cantantes”: dentro de sus grupos existen individuos que producen canciones y estas pueden ser aprendidas y modificadas. Aquella revelación fue el punto de partida de una película que tardaría años en desarrollarse.
El problema es que esa interesante idea de partida no termina de transformarse en una película igualmente original. El viaje de Vincent está lleno de aventuras, peligros y personajes simpáticos, pero todo transcurre por caminos demasiado conocidos. El mensaje sobre la amistad, la confianza en uno mismo, la superación de los miedos y la defensa de los océanos está presente en cada plano, aunque explicado de una manera tan directa que difícilmente sorprenderá a un espectador adulto.
Y es que La leyenda de la ballena cantora no pretende reinventar el cine de animación ni ofrecer diferentes niveles de lectura para que padres e hijos puedan disfrutarla por igual. Su objetivo es mucho más sencillo: entretener a los niños, presentarles una aventura submarina protagonizada por animales entrañables y transmitirles un mensaje positivo sobre la amistad, el valor y la protección del medio ambiente.
Y ahí probablemente encuentre su público. Los más pequeños disfrutarán con Vincent y sus compañeros, con el monstruoso Leviatán y con ese viaje por las profundidades del océano. Los mayores, en cambio, probablemente tendremos la sensación de haber visto esta historia muchas veces antes y de que, pese a su colorido y sus buenas intenciones, la película se queda en una aventura infantil bastante convencional. Una película para los pequeños de la casa. Los mayores pueden acompañarles, pero difícilmente encontrarán demasiados motivos para quedarse después de que termine la función.
NOTA: 5/10
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