viernes, 25 de septiembre de 2026

CHICHO O MIENTRAS EL CUERPO AGUANTE (INA COMEDIA DIDÁCTICA)

Dirección: Fernando Trueba
Guion: Fernando Trueba y Chicho Sánchez Ferlosio
Reparto: Chicho Sánchez Ferlosio, Rosa Jiménez, Isabel Escudero, Rafael Andreu Coll y Fernando Trueba
Fotografía: Ángel Luis Fernández
Montaje: Miguel Ángel Santamaría
Música: Chicho Sánchez Ferlosio
Sonido directo: Bernard Orthion
Distribuidora: Los Ilusos Film
Año: 1982
Título Original Chicho o Mientras el cuerpo aguante (una comedia didáctica)
Estreno En España: Reestreno el 25/09/26
Género: Documental,  Músical 
Duración; 89 Minutos 

ARGUMENTO 
Una película que se adentra en el universo del cantautor Chicho Sánchez Ferlosio mediante una combinación de retrato documental, película musical, conversación filosófica y comedia. La propuesta convierte el propio rodaje en parte de la película y presenta una mirada libre y heterodoxa sobre uno de los personajes más singulares de la cultura española del siglo XX.

CRÍTICA 
Fernando Trueba se acerca a la figura de Chicho Sánchez Ferlosio desde una perspectiva tan libre como el propio personaje. Más que un documental biográfico al uso, Chicho o Mientras el cuerpo aguante es un interesante ensayo sobre la obra, las ideas y la particular manera de entender la vida de este cantautor, poeta y pensador inclasificable.

La película nos introduce en la vida cotidiana de Chicho y de su compañera Rosa Jiménez, convirtiendo las conversaciones, las canciones, las reflexiones y hasta el propio proceso de rodaje en parte fundamental de la propuesta. Trueba no pretende construir un retrato académico ni ordenar cronológicamente una trayectoria vital; prefiere dejar que Chicho hable, piense, divague, cante y exponga sus particulares teorías sobre la vida, la política, la sociedad o cualquier asunto que despierte su curiosidad.

Y ahí reside precisamente el principal atractivo del documental: en la palabra. Chicho es un personaje con una enorme capacidad para la conversación y Trueba sabe escucharle. Sus reflexiones, aparentemente dispersas en algunos momentos, terminan dibujando el retrato de un hombre independiente, inconformista y profundamente preocupado por la libertad. Sus canciones adquieren además una dimensión especial, funcionando como prolongación de sus pensamientos y de su manera de enfrentarse al mundo.

El director consigue algo especialmente interesante: que el espectador tenga la sensación de estar sentado junto a Chicho escuchándole hablar. La cámara no parece buscar grandes artificios y la película se mueve constantemente entre el documental, la película musical, la conversación filosófica y la comedia, una mezcla poco convencional que explica buena parte de su personalidad.

También resulta curioso comprobar cómo Trueba incorpora al propio equipo cinematográfico dentro de la película. El rodaje deja de ser invisible y pasa a formar parte del relato. No estamos únicamente ante una película sobre Chicho, sino ante una película construida a partir del encuentro entre Chicho, Trueba y quienes participan en aquella experiencia cinematográfica.

Y precisamente el rodaje guarda una de las anécdotas más interesantes. Trueba decidió trabajar prácticamente sin planificación convencional y llegó a rodar diez horas de material sin repetir una toma, buscando que la cámara captara la espontaneidad del protagonista. El propio director definió aquella experiencia como un ejercicio de libertad y explicó que su intención era establecer delante de la cámara una relación sin prejuicios con Chicho.

El resultado puede desconcertar a quienes esperen un documental biográfico tradicional. Aquí importan menos las fechas y los acontecimientos que la personalidad del protagonista. Trueba no pretende explicarnos quién fue Chicho mediante un relato cerrado; prefiere que lo descubramos escuchándole. Es una elección arriesgada, pero coherente con un personaje que difícilmente podía encajar en una estructura convencional.

La recuperación de la película adquiere además un valor especial. La restauración realizada por la ECAM permite reencontrarse con una obra temprana de Fernando Trueba y, sobre todo, con un Chicho Sánchez Ferlosio que aparece ante la cámara con una naturalidad difícil de encontrar en un documental convencional.

Chicho o Mientras el cuerpo aguante es, en definitiva, una mirada personal, espontánea y por momentos desconcertante sobre un personaje absolutamente singular. Un documental que quizá no pretende satisfacer todas las preguntas sobre Chicho Sánchez Ferlosio, pero sí despertar la curiosidad por su obra y, especialmente, por sus reflexiones.


Ideal para los seguidores del cantautor y para quienes disfruten de un cine documental alejado de los convencionalismos, donde una conversación puede convertirse en toda una película.

NOTA 5,5/10

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