sábado, 22 de agosto de 2026

LA HISTORIA DEL SONIDO

Dirección: Oliver Hermanus
Guion: Ben Shattuck
Basada en: los relatos The History of Sound y Origin Stories, de Ben Shattuck
Reparto: Paul Mescal, Josh O'Connor, Chris Cooper, Molly Price, Raphael Sbarge, Peter Mark Kendall, Hadley Robinson, Emma Canning, Briana Middleton, Alessandro Bedetti, Alison Bartlett, Gary Raymond, Michael Schantz, Michael D. Xavier, Emily Bergl, Brian Hutchison, Tom Nelis, Samuel Levine, Leo Cocovinis, Aedin Moloney, Dan Bittner, Swanmy Sampaio, Will Fitz, Stephanie Fayerman
Fotografía: Alexander Dynan
Música: Oliver Coates
Supervisión musical: Alex Ring Gray
Sonido: Ruy García
Montaje: Chris Wyatt
Distribuidora Universal 
Año: 2025
Título Original: The History of Sound
Estreno En España: 12/08/26 en plataformas SKYSHOWTIME y Movistar Plus. 
Género: Drama,  Músical 
Duración: 127 Minutos 

ARGUMENTO 
En 1917, Lionel, un joven y talentoso estudiante de música, conoce a David en el Conservatorio de Boston, donde ambos conectan gracias a su profundo amor por la música folk. Años después, Lionel recibe una carta de David que le lleva a emprender un viaje improvisado por los bosques de Maine para recopilar canciones tradicionales. Este inesperado reencuentro, el romance que surge entre ellos y la música que recopilan y conservan marcarán el rumbo de la vida de Lionel mucho más de lo que él mismo imagina.

CRÍTICA 
La música como forma de entender nuestras raíces, pero también como refugio para quienes buscan su propio camino. La historia del sonido es un interesante filme de Oliver Hermanus que se adentra en la tradición del folk americano mientras nos cuenta, al mismo tiempo, la historia de dos jóvenes que encuentran en su pasión por la música una manera de entender la vida y, sobre todo, de encontrarse el uno al otro.

Lionel y David se conocen siendo estudiantes de música y, tras la Primera Guerra Mundial, vuelven a reunirse para emprender un viaje por las zonas rurales de Maine con una misión muy concreta: recopilar canciones tradicionales antes de que desaparezcan. Viajan de un lugar a otro, escuchan a sus habitantes y registran sus canciones en cilindros de cera. Pero aquella búsqueda de las raíces musicales de un país terminará convirtiéndose también en una búsqueda mucho más personal. Entre canciones, silencios y paisajes surge un amor que cambiará sus vidas para siempre.

Y ahí está precisamente lo mejor de la película: en esa capacidad para convertir la música en un personaje más. El folk no aparece simplemente como acompañamiento, sino como memoria, identidad y vínculo entre dos personas. Hermanus construye una película de una gran sensibilidad, cuidada en su puesta en escena y con una fotografía que consigue transmitir la belleza y la soledad de los paisajes por los que transitan sus protagonistas.

El problema es que esa misma apuesta por la contemplación termina jugando en su contra. La historia del sonido se muestra demasiado lenta y apática en numerosos momentos. Hay secuencias en las que la película parece quedarse suspendida, alargando situaciones y silencios que no siempre aportan algo nuevo a la historia. El ritmo resulta excesivamente pausado y hace que una película que tiene elementos suficientes para emocionar termine perdiendo fuerza por el camino.

Afortunadamente, las interpretaciones consiguen mantener el interés. Paul Mescal y Josh O'Connor están magníficos, construyendo una relación basada muchas veces más en las miradas y los silencios que en los diálogos. Existe una química evidente entre ambos y consiguen transmitir con naturalidad tanto la complicidad que los une como las dudas y contradicciones que aparecen a lo largo de los años.

Y hay un detalle curioso relacionado precisamente con la música: Josh O'Connor tuvo que aprender a tocar el piano para la película. Además, antes del rodaje, Mescal y O'Connor trabajaron con el músico Sam Amidon para aprender e interpretar las canciones tradicionales que aparecen en el filme. Algunas de las interpretaciones se grabaron en directo, buscando conservar las imperfecciones y la sensación de que estamos escuchando a dos personas cantar realmente y no una grabación excesivamente pulida.

También resulta significativo que el proyecto llevase varios años gestándose y que Paul Mescal se implicara especialmente en sacarlo adelante después de leer el guion. El rodaje, además, tuvo que retrasarse por los compromisos profesionales de sus protagonistas.

Una película interesante, elegante y con unas magníficas interpretaciones que habla de música, memoria y amor, pero que habría necesitado algo más de ritmo y emoción para convertirse en la gran película que por momentos apunta a ser. Una historia de amor que encuentra en las canciones una forma de sobrevivir al paso del tiempo, aunque a la película le cueste, en demasiadas ocasiones, avanzar al ritmo que debería..

NOTA 6/10
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