Dirección: Kate Woods
Guion: Harry Cripps, Melina Marchetta
Material adicional: Danielle MacLean, Peta-Lee Cole-Manolis
Reparto: Ryan Corr, Lily Whiteley, Deborah Mailman, Wayne Blair, Trisha Morton-Thomas, Rachel House, Brooke Satchwell, Ernie Dingo, Roy Billing, Geneviève Lemon, Clarence Ryan, Rarriwuy Hick, Rick Donald, Emily Taheny, Ryan Clark, Grant Denyer.
Fotografía: Kieran Fowler
Montaje: Chris Plummer
Música: Matteo Zingales, Josie Mann
Vestuario: Edie Kurzer
Casting: Anousha Zarkesh
Distribuidora: Vertice Cine
Año: 2026
Título Original: Kangaroo
Estreno En España: 12/08/26
Género: Drama, Aventuras
Duración: 107 Minutos
ARGUMENTO
Kangaroo: Una Aventura En Australia es una conmovedora comedia familiar sobre Chris Masterman, un antiguo presentador de televisión que acaba varado en un pueblo del Outback, a las afueras de Alice Springs. Allí une sus fuerzas con Charlie, una niña indígena de 12 años. Ambos forjan una amistad inesperada y trabajan juntos para rescatar y rehabilitar crías de canguro huérfanas en esta remota y espectacular comunidad del Outback. Una aventura que cambiará sus vidas para siempre
CRÍTICA
Kate Woods, directora de la recordada Looking for Alibrandi, se adentra en el cine familiar con Kangaroo: Una aventura en Australia, una película sencilla, amable y de esas que se dejan ver con una sonrisa, aunque prácticamente desde sus primeros minutos sepamos por dónde van a ir los tiros. Porque si hay algo que no se le puede pedir a esta aventura es precisamente que nos sorprenda.
La historia sigue a Chris Masterman, un presentador de televisión caído en desgracia que termina en un pequeño pueblo del Outback australiano, en las proximidades de Alice Springs. Allí conocerá a Charlie, una niña de doce años, y lo que inicialmente parece un encuentro entre dos personas que poco tienen en común terminará convirtiéndose en una inesperada amistad. Juntos comenzarán a rescatar y cuidar crías de canguro huérfanas, una experiencia que acabará cambiando sus vidas.
Y es precisamente ahí donde la película encuentra su mejor baza. Kangaroo habla de segundas oportunidades, de personas que necesitan volver a encontrar su lugar en el mundo y de cómo las aparentes diferencias pueden convertirse, paradójicamente, en el mejor punto de partida para unir fuerzas. Chris y Charlie pertenecen a mundos muy diferentes, pero ambos tienen algo en común: necesitan encontrar una razón para seguir adelante. Y esa razón aparecerá en forma de pequeñas crías de canguro que necesitan ayuda.
No estamos, por tanto, ante una película que pretenda reinventar el género familiar. Todo lo contrario. Kate Woods apuesta por una fórmula conocida, con momentos de humor, personajes entrañables, conflictos fácilmente reconocibles y una buena dosis de emoción. El problema es que el espectador adulto llevará ventaja y podrá anticipar buena parte de lo que va a suceder. Los más pequeños, sin embargo, encontrarán probablemente en estos animales y en la aventura de sus protagonistas suficientes alicientes para disfrutar de la función.
La película funciona especialmente bien cuando se olvida de sus mecanismos más previsibles y deja que sean los personajes y el impresionante paisaje australiano quienes lleven el peso de la narración. El Outback se convierte en un personaje más, con unos escenarios espectaculares que aportan una extraordinaria belleza visual y que permiten que la historia respire. Alice Springs y los paisajes de Australia Central ofrecen un marco magnífico para una aventura que, además de entretener, transmite un mensaje de respeto por los animales y por el entorno.
También resulta interesante que la historia esté inspirada en hechos reales. El punto de partida es la vida de Chris “Brolga” Barns, fundador de The Kangaroo Sanctuary de Alice Springs, que lleva desde 2005 rescatando y criando crías de canguro. La película toma esa historia real como inspiración y construye alrededor de ella su propio relato de ficción.
Ryan Corr defiende con solvencia a ese hombre que ha perdido el rumbo y que poco a poco irá descubriendo que quizá todavía tenga algo que ofrecer. A su lado, Lily Whiteley aporta frescura y naturalidad en su debut cinematográfico, mientras que el reparto australiano ofrece un sólido conjunto de secundarios.
La producción quiso mantener una relación muy estrecha con Alice Springs y su comunidad. Durante las siete semanas de rodaje se generaron alrededor de 150 puestos de trabajo y participaron numerosos habitantes de la zona, tanto en el equipo como delante de las cámaras. En el estreno celebrado en Alice Springs se destacó que la producción contó con 68 profesionales del Territorio del Norte y unos 125 residentes locales como reparto y extras.
Kangaroo: Una aventura en Australia no pretende ser una gran película de aventuras ni necesita serlo. Es un entretenimiento familiar de corte clásico, realizado con corrección, buenas intenciones y unos paisajes que justifican por sí solos parte del viaje. Puede que el espectador adulto sepa perfectamente hacia dónde se dirige la historia, pero eso no impide disfrutar del camino.
Una película sobre las segundas oportunidades, sobre la amistad y sobre la necesidad de ayudarnos unos a otros. Un relato previsible, sí, pero también cálido, simpático y con suficiente corazón como para que, al menos durante 107 minutos, uno pueda dejarse llevar por la aventura y acabar mirando a esos pequeños canguros con una sonrisa.
NOTA 5/10
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