Guion: Philippe Lacheau, Pierre Dudan, Julien Arruti, Pierre Lacheau
Basada en: Los personajes de Marsupilami, creados por André Franquin
Personaje de Pablito Camaron creado por: Alain Chabat y Jérémy Doner
Reparto: Philippe Lacheau, Jamel Debbouze, Tarek Boudali, Élodie Fontan, Julien Arruti, Alban Ivanov, Reem Kherici, Corentin Guillot, Jean Reno, Gérard Jugnot, Didier Bourdon, Booder, Vincent Desagnat, Romain Lancry, Paco Boisson, Laurent Spielvogel, Claudette Walker, Arthur Sanigou, Jamel Elgharbi, Catherine Giron, Kamel Laadaili
Fotografía: Pierric Gantelmi d'Ille
Montaje: Antoine Vareille
Música: Michaël Tordjman, Maxime Desprez
Vestuario: Claire Lacaze
Sonido: Julien Perez, Arnaud Lavaleix, Frédéric Le Louët
Distribuidora: Your Planet
Año: 2026
Título Original: Marsupilami
Estreno En España: 12/08/26
Género: Aventuras, Familiar
Duración: 98 Minutos
ARGUMENTO
Para salvar su trabajo en el zoo, David acepta una arriesgada misión: recuperar un misterioso paquete en Sudamérica. El encargo lo lleva a un crucero donde viaja con su ex, su hijo y Stéphane, un compañero torpe. Todo se descontrola cuando Stéphane lo abre por accidente y libera a un adorable bebé marsupilami que convertirá el viaje en un caos absoluto. David y su familia tendrán que estar más unidos que nunca para recuperarlo.
CRÍTICA
Houba, houba! El famoso personaje creado por André Franquin regresa a la gran pantalla de la mano de Philippe Lacheau en una aventura familiar que apuesta por algo tan sencillo como efectivo: entretener, hacer reír y conseguir que pequeños y mayores pasen un buen rato juntos.
La historia sigue a David, un trabajador de un zoológico que, con la intención de salvar su puesto de trabajo, acepta llevar desde Sudamérica un misterioso paquete. El problema llega cuando, durante el viaje de regreso en un lujoso crucero y acompañado por su ex pareja, su hijo y su torpe compañero Stéphane, el contenido del paquete sale a la luz: un adorable bebé Marsupilami. A partir de ese momento comienza una alocada aventura en la que recuperar al pequeño animal se convierte en una auténtica odisea.
Y es precisamente ahí donde la película encuentra su principal virtud. Marsupilami no pretende reinventar la rueda ni sorprender con una historia especialmente original. Sabe perfectamente lo que quiere ser y lo consigue con bastante solvencia: un magnífico divertimento para los más jóvenes de la casa donde los padres también saldrán, en más de una ocasión, con una sonrisa en la cara.
El ritmo no decae prácticamente en ningún momento y las situaciones cómicas se van encadenando con una agilidad que hace que sus 99 minutos pasen volando. Philippe Lacheau construye una aventura muy dinámica, llena de persecuciones, situaciones disparatadas y ese humor físico que funciona especialmente bien con los más pequeños.
Es cierto que algunos gags no terminan de funcionar, especialmente para los espectadores adultos, y que determinadas bromas parecen pensadas exclusivamente para provocar la carcajada inmediata de los niños. Pero tampoco es algo que llegue a perjudicar el conjunto. Cuando una película familiar consigue mantener entretenidos a los pequeños y, al mismo tiempo, ofrecer suficientes momentos para que los mayores disfruten, ya tiene buena parte del camino recorrido.
Además, bajo todo ese envoltorio de humor y aventura aparece una historia sencilla sobre la amistad, la familia y la necesidad de permanecer unidos cuando las circunstancias se complican. No hay grandes discursos ni mensajes excesivamente subrayados; la película prefiere transmitir sus valores a través de las situaciones y de la relación que se establece con ese pequeño Marsupilami, que termina convirtiéndose en mucho más que el motor de la aventura
.Visualmente resulta atractiva y la criatura está integrada en la acción de una manera especialmente cercana para los actores. De hecho, Philippe Lacheau decidió utilizar durante buena parte del rodaje un Marsupilami animatrónico en lugar de recurrir exclusivamente a los efectos digitales. La razón era sencilla: quería que los intérpretes, y especialmente el niño protagonista, pudieran tocarlo, cogerlo y reaccionar ante él de una manera natural. Una decisión que habla bastante bien de las intenciones del director a la hora de buscar que la relación entre el pequeño y la criatura resultara creíble.
Curiosamente, para encontrar al niño que interpreta a Léo se recibieron alrededor de 5.000 candidaturas. Corentin Guillot terminó imponiéndose prácticamente desde el primer momento: según contó Lacheau, cuando entró en la prueba ni siquiera necesitó hablar para convencerle.
Marsupilami no descubre nada nuevo y probablemente los adultos encontrarán algunos momentos demasiado infantiles o determinados chistes algo pasados de vueltas. Pero tampoco necesita hacerlo. Su objetivo es mucho más modesto y, precisamente por eso, funciona: contar una historia sencilla, positiva y entretenida, mantener el ritmo y conseguir que una familia pueda sentarse en una sala de cine y disfrutar junta.
Una aventura amable, simpática y llena de energía que, sin ser memorable, sí resulta más que gratificante en su sencillez y especialmente recomendable para disfrutarla en familia. Y cuando aparecen los títulos de crédito, uno tiene la sensación de que el objetivo estaba cumplido: los niños se lo han pasado en grande y los mayores, aunque algún gag se les haya escapado, tampoco han mirado el reloj.
NOTA 6,5/10
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.