jueves, 13 de agosto de 2026

DIAS DE AGOSTO

Dirección: Chema de la Peña
Guion: David Sueiro
Reparto: Maggie Civantos, Pau Simon, Roberto Álamo, Berta Galo, Pilar Castro, Isaac Dos Santos, Eva Cavadas
Fotografía: Dani Salo
Música: Joan Valent
Montaje: Cristina Laguna
Maquillaje: Esther M. Lobo
Peluquería: Sonia Blanco
Vestuario: Gara Hamad
Sonido: Miguel Herrera «Alpert»
Distribuidora: Deep Com Roots
Año: 2026
Título Original: Días De Agosto 
Género: Drama,  Thriller 
Duración 96 Minutos 

ARGUMENTO 
«El verano promete ser idílico para Juan (Pau Simon) y Gabriela (Berta Galo), las clases de la universidad han terminado y van a tener para ellos solos el chalé familiar de la playa. Pero sus planes se tuercen cuando el padre de Juan, Fernando (Roberto Álamo), aparece sin previo aviso con su nueva novia, Mónica (Maggie Civantos). La tensión entre padre e hijo dificulta la convivencia, pero lo hace aún más la que surge entre Juan y Mónica, esa desconocida, mucho más joven que su padre, que ha desplazado a su madre. Los secretos, las pasiones prohibidas, el calor del sol y la playa traen consigo un agosto inesperado.

CRÍTICA 
El verano, las vacaciones, una casa junto al mar y las relaciones familiares y sentimentales parecen, a priori, un terreno abonado para construir una historia cargada de tensión, deseos y secretos. Sin embargo, Días de agosto termina siendo un filme bastante soso, al que le cuesta muchísimo sacar partido a unos elementos que, sobre el papel, podían haber dado bastante más juego.

Juan y Gabriela, una joven pareja de universitarios, esperan disfrutar de unos días tranquilos en el chalé familiar de la costa, pero sus planes se vienen abajo cuando aparece Fernando, el padre de Juan, acompañado de Mónica, su nueva y joven pareja. La convivencia forzada hace aflorar viejas heridas y, sobre todo, una atracción inesperada entre Juan y Mónica que amenaza con alterar definitivamente las relaciones entre todos.

El problema es que todo aquello que debería provocar interés apenas consigue despertar curiosidad. La película plantea conflictos familiares, diferencias generacionales, deseos prohibidos y secretos, pero demasiadas veces se queda en la superficie, sin profundizar realmente en las emociones de unos personajes que deberían resultar mucho más complejos. Hay situaciones que parecen preparadas para hacer avanzar la historia, pero finalmente apenas tienen consecuencias y la narración se instala en una especie de letargo del que cuesta salir.

También resulta desconcertante el comportamiento de algunos personajes y determinadas decisiones del guion. En muchos momentos da la sensación de que estamos esperando a que ocurra algo que justifique todo lo que se nos ha planteado durante los primeros compases. Y ese algo tarda demasiado en llegar. Una historia que avanza a trompicones, con escenas que aportan poco y una sensación creciente de que el metraje podría haberse reducido considerablemente.

Visualmente, Gran Canaria ofrece bastante más de lo que la película consigue aprovechar. El rodaje se desarrolló principalmente en la zona costera de Mogán, mientras que un chalé de Santa Brígida se convirtió en uno de los escenarios fundamentales de la historia. El propio equipo destacó el contraste entre la tranquilidad del entorno y la tensión que va creciendo entre los personajes. Pero esa luminosidad, ese calor y esos paisajes terminan funcionando más como decorado que como auténticos elementos narrativos.

Y es una pena, porque Días de agosto tiene algunos ingredientes interesantes. La presencia de Roberto Álamo, Maggie Civantos, Pau Simon y Berta Galo ofrece posibilidades para construir un juego de miradas, silencios y tensiones sentimentales que podría haber resultado mucho más atractivo. Pero el guion de David Sueiro no siempre encuentra la manera de convertir esas posibilidades en auténtico conflicto dramático.

Chema de la Peña contó con Gran Canaria como escenario prácticamente protagonista y concentró el rodaje en apenas dos semanas. Además de Mogán, se utilizó un chalé de Santa Brígida que, según la información de la Academia de Cine, debía transmitir precisamente esa mezcla de recuerdos y abandono que sirve de detonante para algunas de las decisiones de los personajes

El resultado final, sin embargo, está lejos de aprovechar todas esas posibilidades. Días de agosto pretende hablar de las relaciones familiares, de las parejas que se desgastan, de la atracción inesperada y de esas decisiones que pueden cambiar una vida, pero lo hace con una narración demasiado plana y una tensión que rara vez termina de explotar.

Una película que comienza haciendo pensar que estamos ante un drama romántico con cierto misterio y posibilidades de convertirse en un incómodo retrato de las relaciones humanas, pero que poco a poco va perdiendo fuelle hasta provocar que uno mire el reloj más de lo necesario.

.Porque si algo debería tener una película ambientada en pleno verano es capacidad para transmitir calor, pasión y tensión. Y aquí, paradójicamente, el sol de Gran Canaria calienta mucho más que la propia historia

NOTA 3,5/10

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