Dirección: Urška Djukić
Guion: Urška Djukić, Maria Bohr
Reparto: Jara Sofija Ostan, Mina Švajger, Saša Tabaković, Nataša Burger, Staša Popović, Mateja Strle, Mattia Cason
Fotografía: Lev Predan Kowarski
Montaje: Vlado Gojun
Dirección artística: Vasja Kokelj
Distribuidora: Atalante
Año: 2025
Estreno En España: 15/05/26
Género: Drama,Autor
Duración: 89 Minutos
ARGUMENTO
Lucija, una chica introvertida de 16 años, se une al coro femenino de su colegio católico, donde entabla amistad con Ana-Marija, una alumna popular y segura de sí misma. Durante un retiro de fin de semana en un convento rural, el interés de Lucija por un atractivo obrero de ojos oscuros pondrá a prueba su amistad con Ana-Marija y las demás chicas
Mientras se adapta a un entorno desconocido y descubre su sexualidad naciente, Lucija comienza a cuestionar sus creencias y valores, perturbando la armonía del coro
CRÍTICA
El cine europeo sigue empeñado en hablarnos del despertar emocional y sexual de la adolescencia desde una mirada íntima, pausada y casi contemplativa. La chica del coro, dirigida por la eslovena Urška Djukić, entra de lleno en ese terreno con una película pequeña, delicada y claramente autoral que, aun con sus irregularidades, consigue despertar interés por una cinematografía poco habitual en nuestras pantallas como es la de Eslovenia.
La historia nos presenta a Lucija, una joven introvertida de 16 años que entra en un coro femenino católico y que, durante un retiro espiritual en un convento, comenzará a descubrir sentimientos y deseos que pondrán patas arriba tanto sus creencias como la relación con sus compañeras. La directora aprovecha esa premisa para hablar del despertar sexual, de la represión religiosa y de la necesidad de encontrar una identidad propia en un entorno que parece vigilar constantemente cada movimiento de sus protagonistas.
Urška Djukić demuestra tener una sensibilidad visual notable. La película está muy bien dirigida y posee una fotografía francamente hermosa, llena de encuadres naturales, bosques húmedos, interiores silenciosos y primeros planos que buscan constantemente transmitir emociones reprimidas. Hay momentos en los que el filme parece más interesado en crear atmósferas que en desarrollar una narrativa sólida, y ahí probablemente encontremos tanto su mayor virtud como su principal problema.
Porque si algo termina lastrando a La chica del coro es precisamente su trama. La historia resulta bastante previsible desde muy temprano y, por momentos, incluso desesperante en su ritmo. El espectador tiene la sensación de que la película avanza a trompicones, recreándose demasiado en silencios y miradas que no siempre aportan profundidad dramática. El conflicto emocional de la protagonista acaba quedándose algo corto y la película parece prometer más de lo que finalmente ofrece.
Aun así, hay autenticidad en su propuesta. Las jóvenes actrices funcionan con naturalidad y consiguen sostener muchas escenas donde apenas ocurre nada más allá de una emoción contenida. Esa sensación de realismo probablemente venga también del método de trabajo utilizado durante el rodaje: Urška Djukić pasó varias semanas ensayando con las actrices adolescentes antes de filmar, buscando crear una relación de confianza que permitiera improvisar pequeños detalles y reacciones espontáneas frente a la cámara. Además, muchas de las integrantes del coro que aparecen en pantalla pertenecían realmente a agrupaciones musicales juveniles eslovenas, algo que aporta cierta verdad documental a varias secuencias.
La chica del coro no es una película redonda ni mucho menos inolvidable, pero sí un filme interesante para quienes disfrutan del cine de autor europeo y desean descubrir nuevas voces alejadas de las cinematografías más habituales. Una obra sensible, visualmente cuidada y con personalidad propia, aunque su relato termine siendo demasiado tenue para dejar una huella realmente profunda.
NOTA 5/10
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