Dirección: Luc Knowles
Guion: Luc Knowles
Reparto: Arón Piper, Marco Cáceres, Marta Etura, Greta Fernández, Javier Pereira, Victor Manuel Rosario Peralta, Elio Toffana, Saida Bahida, Mabel del Pozo, Gloria García Barquero
Música: Hernán González Villamil, Álex de Lucas. Canción: Arón Piper.
Fotografía: Iván Sánchez Alonso
Montaje: Rocío Pérez Lavilla
Distribuidora: Caramel Films
Año: 2026
Título Original: Hugo 24
Estreno En España; 15/05/26
Género: Drama, Autor
Duración: 91 Minutos
ARGUMENTO
En las 24 horas previas a su cumpleaños, Hugo, un joven perdido entre la inmadurez y el vértigo a crecer, se enfrenta a un inminente desahucio y a la sensación constante de abandono. Con la ayuda de su mejor amigo, emprende una carrera contrarreloj para salvar su hogar y, sin saberlo, dar el primer paso hacia la madurez.
CRÍTICA
Hay películas que no necesitan levantar la voz para golpear. Hugo 24, de Luc Knowles, pertenece a esa categoría de cine que incomoda desde lo cotidiano, desde lo reconocible, desde esa realidad que demasiadas veces preferimos mirar de reojo. Aquí no hay escapismo ni concesiones: hay urgencia, hay asfixia y, sobre todo, hay tiempo corriendo en contra.
La historia —que nos sitúa en las 24 horas previas al cumpleaños de Hugo, un joven al borde del desahucio junto a su hermana— funciona como una cuenta atrás emocional donde cada minuto pesa. Lo que podría haber sido un drama social al uso se convierte en un retrato casi documental de una generación atrapada entre la precariedad y la imposibilidad de avanzar. Hugo no es un héroe, ni siquiera pretende serlo: es un antihéroe que ve cómo su vida se desmorona mientras la ciudad, implacable, sigue su curso.
Porque si hay un gran protagonista en la película, más allá del propio Hugo, es Madrid. Pero no el Madrid de postal ni el del turismo desbordado, sino ese otro que late en barrios como Tetuán, donde Knowles encuentra una verdad incómoda y necesaria. Un Madrid que se ama, sí, pero que también agota, que aprieta, que a veces obliga a pedir distancia. Lo que cuenta Hugo 24 es profundamente madrileño, pero también universal: es el reflejo de una problemática —la vivienda— que se extiende como una mancha por cualquier gran ciudad de España.
El tono, seco y directo, apuesta por un realismo casi documental que funciona en gran parte del metraje. No hay florituras ni excesos, y eso juega a favor de una historia que se sostiene en su crudeza. Sin embargo, en determinados momentos, esa intención realista se ve interrumpida por escenas más cargadas de metáfora o por secuencias que se alargan innecesariamente, restando algo de fuerza al conjunto. Tampoco ayuda del todo el uso excesivo de la voz en off, que en ocasiones subraya lo que ya está perfectamente expresado en imágenes.
Aun así, la película encuentra su mayor fortaleza en la dirección de Knowles y en unas interpretaciones que respiran verdad. Arón Piper construye un Hugo contenido, frágil y perdido, alguien que se enfrenta no solo a perder su casa, sino a perderse a sí mismo. Su mirada, muchas veces más elocuente que cualquier diálogo, sostiene gran parte del peso emocional del filme.
Gran parte del rodaje se llevó a cabo en localizaciones reales del barrio de Tetuán, con un enfoque casi guerrilla que buscaba capturar la vida tal cual sucede. Esto obligó al equipo a adaptarse constantemente al entorno —vecinos, tráfico, ruido real— reforzando esa sensación de autenticidad que impregna la película. Incluso algunos figurantes del film son residentes del propio barrio, aportando una capa adicional de verdad a la historia.
Hugo 24 no es una película perfecta, pero sí necesaria. Un retrato honesto, a veces incómodo, de una realidad que está ahí fuera, esperando a que alguien la cuente sin adornos. Y Knowles, con sus aciertos y sus pequeñas irregularidades, lo consigue.
Un filme más que recomendable para quienes quieran mirar de frente a esa ciudad que amamos…
aunque a veces nos devore.
NOTA 7/10
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