Dirección: Kyle Balda
Guion: Craig Mazin
Basada en: la novela Three Bags Full / Las ovejas de Glennkill, de Leonie Swann
Reparto: Hugh Jackman, Nicholas Braun, Nicholas Galitzine, Molly Gordon, Hong Chau, Emma Thompson, George Harris, Stella Stocker, Raj Ghatak, Kobna Holdbrook-Smith, Tosin Cole, Conleth Hill, Mandeep Dhillon.
Voces en V.O.: Julia Louis-Dreyfus, Bryan Cranston, Chris O’Dowd, Regina Hall, Patrick Stewart, Bella Ramsey, Brett Goldstein, Rhys Darby.
Música: Christophe Beck
Fotografía: George Steel
Montaje: Martin Walsh, Paul Machliss, Al LeVine
Producción: Lindsay Doran, Tim Bevan, Eric Fellner
Productoras: Working Title Films, Three Strange Angels, Lord Miller Productions, Amazon MGM Studios
Distribuidora: Sony
Año: 2026
Título Original: The Sheep Detectives
Estreno En España: 08/05/26
Género: Comedia Familiar
Duración: 109 Minutos
ARGUMENTO
En esta ingeniosa y novedosa película de misterio, George, un pastor, lee cada noche novelas policíacas a sus queridas ovejas, convencido de que no entienden nada. Cuando aparece muerto en extrañas circunstancias, el rebaño comprende de inmediato que se trata de un asesinato y decide investigar por su cuenta para descubrir al culpable.
.CRÍTICA
Hay películas que desde el primer minuto saben perfectamente cuál es su misión: entretener, emocionar ligeramente y hacer que el espectador salga del cine con una sonrisa. Las ovejas detectives, dirigida por Kyle Balda, pertenece precisamente a ese tipo de cine familiar que no pretende reinventar nada, pero sí hacer las cosas con encanto, ritmo y una enorme simpatía. Y lo consigue.
Basada en la popular novela Las ovejas de Glennkill de Leonie Swann, la película nos traslada a una tranquila comunidad rural donde un pastor aparece muerto en extrañas circunstancias. Sus ovejas, a las que cada noche leía novelas policíacas convencido de que no entendían absolutamente nada, deciden investigar por su cuenta el misterioso crimen. A partir de ahí, el filme abraza sin complejos el espíritu de las novelas de Agatha Christie, mezclando humor, intriga ligera y una galería de personajes sospechosos que convierten cada escena en un pequeño juego para el espectador.
Lo más sorprendente de Las ovejas detectives es que la película funciona muchísimo mejor de lo que uno podría esperar sobre el papel. Porque sí, estamos ante un filme de imagen real protagonizado por ovejas que investigan asesinatos, pero lejos de caer en el ridículo o en el exceso infantil, la propuesta encuentra un equilibrio muy inteligente entre el humor blanco, el misterio clásico y la aventura familiar. Hay una ternura contagiosa en estas simpáticas protagonistas lanudas que termina conquistando tanto a los más pequeños como a los adultos.
La dirección de Balda apuesta por un ritmo muy ágil, evitando que la historia decaiga en ningún momento. Los giros narrativos —muy habituales en este tipo de relatos detectivescos— aportan dinamismo constante y consiguen que el espectador permanezca atento a cada nueva pista, sospechoso o revelación. Evidentemente no estamos ante un thriller complejo ni pretende serlo, pero sí ante un entretenimiento muy bien construido que sabe jugar con las reglas del género.
Además, el filme posee algo fundamental en el cine familiar actual: corazón. Bajo toda esa apariencia de comedia ligera se esconde una historia sobre la amistad, la pérdida y la necesidad de permanecer unidos incluso en los momentos más difíciles. Y ahí aparece ese pequeño toque emotivo que termina redondeando la experiencia y provoca que uno salga de la sala con la agradable sensación de haber pasado un rato francamente divertido.
Ojo también al reparto de carne y hueso, donde nombres como Hugh Jackman, Emma Thompson o Nicholas Galitzine aportan empaque y carisma a la función. Pero si algo llama especialmente la atención es el impresionante elenco de voces originales de las ovejas, con artistas como Julia Louis-Dreyfus, Bryan Cranston, Patrick Stewart o Bella Ramsey, que consiguen dotar de personalidad y enorme expresividad a cada uno de estos animales detectivescos.
Parte de la película se filmó en pequeñas localidades rurales del Reino Unido utilizando ovejas reales entrenadas durante meses para reaccionar a determinados estímulos visuales y sonoros. El propio equipo confesó que uno de los mayores retos fue coordinar las escenas grupales con los animales, ya que muchas veces las ovejas simplemente decidían ignorar por completo las indicaciones del rodaje y marcharse en dirección contraria. Además, Hugh Jackman comentó en varias entrevistas que terminó desarrollando un inesperado cariño por los animales después de convivir varias semanas con ellas durante la filmación.
Las ovejas detectives no revolucionará el cine familiar ni quedará como una obra imprescindible, pero tampoco lo necesita. Es una película encantadora, divertida y tremendamente agradable, de esas que abrazan el entretenimiento clásico sin complejos y que recuerdan que, a veces, el cine simplemente debe hacernos disfrutar. Y estas ovejas, desde luego, lo consiguen con creces.
NOTA 6,5/10
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