sábado, 21 de marzo de 2026

ELEGIR MI VIDA

Dirección: Amélie Bonnin
Guion: Amélie Bonnin, Dimitri Lucas
Reparto: Juliette Armanet, Bastien Bouillon, François Rollin, Tewfik Jallab, Dominique Blanc, Mhamed Arezki, Pierre-Antoine Billon, Amandine Dewasmes, Solal Lucas, Igor Kovalsky, Ludovic Berthillot, Éric Mariotto, Adèle Gatto, Joël Villy
Fotografía: David Cailley
Montaje: Héloïse Pelloquet
Música: P.R2B, Keren Ann, Zeidel, Thomas Krameyer, Germain Izydorczyk, Emma Prat, Theo Kaiser, Chilly Gonzales
Productoras: Topshot Films, Les Films du Worso, Pathé Films, France 3 Cinéma, Logical Content Ventures, Indefilms 13, Cineaxe 6, Palatine Etoile 22, Cinemage 19, Cofinova 21, Indefilms Initiative 11
Distribuidora: Syldavia Cinema 
Año: 2025
Título Original: Partir un jour
Estreno En España: 20/03/26
Género: Comedia,  Drama 
Duración; 98 Minutos 

ARGUMENTO 
Cécile está a punto de cumplir su sueño de abrir su propio restaurante, cuando su padre sufre un infarto y debe volver a su pequeño pueblo natal, lejos de la bulliciosa vida parisina. Allí, tiene un reencuentro inesperado con su amor de la adolescencia. A medida que resurgen los recuerdos, sus certezas comienzan a tambalearse…

CRÍTICA 
Hay películas que, desde su propia sencillez, terminan encontrando una voz propia. Elegir mi vida, de Amélie Bonnin, es una de ellas. A priori, estamos ante una historia que no esconde sus cartas: una protagonista que regresa a su lugar de origen tras un golpe emocional —ese regreso forzado por el infarto del padre— y un reencuentro con un amor del pasado que remueve certezas que parecían inamovibles. Un esquema narrativo reconocible, incluso cómodo, pero que aquí encuentra su razón de ser en cómo está contado.

Porque si algo convierte a la película en una propuesta especial es su tratamiento musical y visual. Bonnin no utiliza las canciones como mero adorno: las convierte en auténtico vehículo emocional. El vínculo entre Étienne, el padre, y Rosa, la hija, se construye precisamente a través de esas canciones del pop francés de los 90 y los 2000, elegidas con una ironía y una sensibilidad que dotan al conjunto de una nostalgia vibrante. Aquí, la música no acompaña, sino que habla cuando los personajes no saben cómo hacerlo.

Sin embargo, no todo funciona con la misma eficacia. Algunos números musicales se sienten menos inspirados o ligeramente forzados dentro del relato, rompiendo en parte ese equilibrio entre narración y música que la película busca constantemente. Es ahí donde se percibe su mayor debilidad: no todos los fragmentos cantados tienen el mismo peso ni la misma capacidad de emocionar.

Aun así, resulta inevitable acordarse de referentes cercanos como El otro lado de la cama, salvando las distancias. Ambas comparten ese juego de integrar canciones populares dentro de la narrativa, aunque aquí el tono es más íntimo, más melancólico, menos festivo. Elegir mi vida apuesta por la emoción contenida frente al desenfado.

Otro aspecto interesante es que la película funciona casi como una expansión natural del cortometraje homónimo previo de la propia Bonnin. Se percibe esa raíz en su estructura y en su manera de abordar los recuerdos, como si la directora hubiera querido profundizar en ese universo, dotándolo de mayor cuerpo y resonancia emocional.

Varias de las secuencias musicales fueron rodadas en localizaciones reales del entorno rural francés, utilizando sonido directo en algunas tomas para capturar una mayor autenticidad en las interpretaciones. Además, Juliette Armanet —figura reconocida de la música francesa— no solo actúa, sino que aportó parte de su sensibilidad musical al proyecto, ayudando a definir el tono de varias escenas clave.

En definitiva, Elegir mi vida es una película que, partiendo de una historia convencional, consigue elevarse gracias a su propuesta estética y emocional. Puede que no todos sus elementos funcionen con la misma precisión, pero cuando acierta, lo hace con una sinceridad y una delicadeza que la convierten en una experiencia tan íntima como evocadora. Una mirada al pasado que, con sus luces y sombras, termina dejando poso.

NOTA 5,5/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.