Dirección: Óscar Bernàcer
Guion: Joana M. Ortueta y Jorge Juan Martínez
Reparto: Pablo Molinero, Cristina Fernández Pintado, Pablo Derqui, María Maroto, Abdelatif Hwidar, Elías Hwidar, Àngel Fígols, Glòria March, Jordi Aguilar, Marta Belenguer, June Bernàcer Martínez, La Maria, Neus Asensi, Sergio Caballero, Nuria Herrero
Fotografía: Víctor Entrecanales
Montaje: Vicente Navarro A.M.A.E.
Música: Raquel Sànchez
Dirección de arte: Maje Tarazona
Vestuario: Giovanna Ribes
Maquillaje y peluquería: Alba Colorus
Distribuidora: A Contracorriente
Año: 2026
Título Original: Eixam
Estreno En España: 04/09/26
Género: Drama, Thriller
Duración: 100 Minutos.
ARGUMENTO
Lluc encuentra una segunda oportunidad cuando Alba le propone integrarse en esa comunidad aislada. Allí se adapta a sus normas y encuentra el amor de Silvia, pero la aparente armonía comienza a resquebrajarse cuando descubre la perversión del sistema creado por Alba y los secretos que se esconden detrás de su origen
CRÍTICA
El poder, el miedo y la necesidad de pertenecer a un grupo no son patrimonio de las grandes sociedades. También pueden instalarse en una pequeña comunidad, en un lugar aparentemente alejado de todo, donde unas pocas personas deciden sus propias reglas y donde la supuesta convivencia ideal puede terminar convirtiéndose en una forma de control. Sobre estas ideas se construye Enjambre, primer largometraje de ficción de Óscar Bernàcer, un interesante thriller rural que propone bastante más de lo que finalmente consigue desarrollar.
La historia sigue a Lluc, un hombre que lo ha perdido todo y al que Alba ofrece una segunda oportunidad: integrarse en una comunidad aislada habitada por un grupo de desheredados que pretende vivir al margen del sistema. Lo que inicialmente parece un refugio donde empezar de nuevo se convierte poco a poco en un espacio dominado por unas normas cada vez más difíciles de cuestionar. Lluc encontrará allí incluso el amor, pero también descubrirá que detrás de esa aparente armonía se esconden secretos y, sobre todo, una peligrosa utilización del poder.
Bernàcer utiliza este reducido microcosmos para hablar de cuestiones perfectamente reconocibles fuera de ese pequeño universo. El abuso de poder puede aparecer en cualquier parte y no necesita grandes estructuras para imponerse. Basta con alguien dispuesto a ejercerlo y un grupo dispuesto, por miedo, necesidad o comodidad, a aceptarlo. La película resulta especialmente interesante cuando muestra cómo el miedo puede convertirse en una herramienta de control y cómo las buenas intenciones de una comunidad pueden acabar transformándose en mecanismos de sometimiento.
El planteamiento tiene fuerza y algunas situaciones consiguen generar una creciente sensación de inquietud, especialmente gracias al aislamiento del escenario y a la progresiva transformación de ese supuesto paraíso en un lugar cada vez más incómodo. El paisaje valenciano, además, tiene una importancia fundamental y Bernàcer aprovecha las localizaciones rurales para reforzar esa sensación de aislamiento. La película fue rodada en lugares como Bejís, Chelva y Calles, y algunas de las aldeas utilizadas estaban prácticamente deshabitadas.
Sin embargo, Enjambre da menos de lo que propone. La reflexión sobre el poder, la libertad individual, el miedo y la manipulación resulta atractiva, pero el desarrollo no siempre está a la altura de las posibilidades que plantea su punto de partida. En algunos momentos la película parece querer abarcar demasiadas cuestiones y determinadas situaciones hubieran necesitado una mayor profundidad para que su discurso resultara verdaderamente contundente. El thriller funciona mejor como atmósfera que como mecanismo narrativo y la tensión no siempre alcanza la intensidad que cabría esperar.
Las interpretaciones son correctas, con Pablo Molinero y Cristina Fernández Pintado al frente de un reparto coral que consigue dar credibilidad a ese particular microcosmos humano. Molinero transmite bien la fragilidad de un hombre que llega buscando una nueva oportunidad, mientras que Fernández Pintado construye un personaje marcado por la ambigüedad y por su capacidad para ejercer influencia sobre quienes la rodean. El amplio reparto permite además que la comunidad tenga personalidad propia y no se limite a ser un simple decorado para la historia principal.
Debido a que muchas escenas se desarrollaban en localizaciones realmente aisladas, el propio equipo terminó viviendo una experiencia parecida a la de la comunidad que aparece en la película. Actores y técnicos convivían durante semanas en alojamientos rurales y campings, compartiendo comidas y tiempo fuera del rodaje. La propia Cristina Fernández explicó que aquella convivencia terminó creando una especie de comunidad paralela.
También resulta interesante conocer el origen de la historia. La guionista Joana M. Ortueta explicó que una de las semillas del proyecto nació de su recuerdo infantil de Rebelión en la granja, la película de animación que vio cuando tenía seis años y que le hizo descubrir de manera muy temprana cómo una sociedad que pretende construir un mundo mejor puede terminar reproduciendo la tiranía y el abuso de poder. Precisamente Rebelión en la granja fue una de las principales referencias de Bernàcer y Ortueta, junto a Perros de paja, de Sam Peckinpah.
Enjambre es, por tanto, una propuesta interesante, con un planteamiento sugerente y una evidente intención de utilizar el thriller para hablar de algo mucho más cercano de lo que pueda parecer. Óscar Bernàcer demuestra oficio en su debut en la ficción y sabe crear una atmósfera inquietante, aunque el resultado se queda un tanto por debajo de las posibilidades de una historia que podía haber sido mucho más incisiva. Una película correcta, con buenas interpretaciones y una interesante reflexión sobre el poder y el miedo, pero que deja la sensación de que el enjambre podía haber dado bastante más de sí.
NOTA 5,5/10
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.