miércoles, 22 de abril de 2026

BALLS UP (CON UN PAR)

Dirección: Peter Farrelly
Guion: Rhett Reese, Paul Wernick
Reparto: Mark Wahlberg, Paul Walter Hauser, Benjamin Bratt, Eva De Dominici, Daniela Melchior, Molly Shannon, Sacha Baron Cohen, Eric André, Chelsey Crisp, Hal Cumpston, Matuse Paz, Jayden ‘Mozzie’ Irving, Zen Gesner
Música: Dave Palmer
Fotografía: John Brawley
Montaje: Sam Seig
Producción: Amazon MGM Studios, Reese/Wernick Productions, Skydance Productions
Distribuidora: MGM 
Año: 2026
Título Original: Balls Up
Estreno En España: 15/04/26 en plataformas Prime Video 
Género: Comedia 
Duración: 104 Minutos 

ARGUMENTO 
En esta comedia gamberra y desmadrada, los ejecutivos de marketing Brad y Elijah presentan un atrevido patrocinio de preservativos integrales para la Copa del Mundo. Pero cuando su celebración pasada de vueltas en Brasil provoca un escándalo global, ambos deberán escapar de hinchas furiosos, criminales y cargos ambiciosos para salvar sus carreras y regresar a casa con vida.

CRÍTICA 
Hay películas que no engañan a nadie desde su primer minuto. Balls Up (Con un par) es una de ellas. Peter Farrelly vuelve a ese terreno que tan bien conoce —y que tantos éxitos le dio junto a su hermano—: la comedia deslenguada, excesiva y orgullosamente incorrecta. Aquí no hay término medio, o entras en su juego o te quedas completamente fuera.

La premisa ya marca el tono: dos ejecutivos de marketing que viajan a Brasil para cerrar un acuerdo durante la Copa del Mundo y acaban provocando un escándalo internacional que les obliga a huir de medio país. A partir de ahí, todo es una huida hacia adelante plagada de situaciones cada vez más disparatadas, donde la lógica importa poco y el ritmo lo marca la acumulación de gags.

Farrelly construye una auténtica montaña rusa de humor que bebe directamente de sus primeras obras: personajes al límite, situaciones grotescas y un humor que roza —y a veces cruza sin complejos— la línea de la zafiedad. Pero lo hace con una energía contagiosa. Es ese tipo de cine donde uno sabe perfectamente lo que va a ver desde el minuto uno. No hay trampa ni cartón.

El problema —o la virtud, según se mire— es que Balls Up exige complicidad total del espectador. Si te dejas llevar por su tono surrealista, la película funciona como un tiro: una locura divertida, desatada y sin frenos. Si no entras en su propuesta, cada escena puede hacerse cuesta arriba y el metraje parecer interminable.

En ese caos controlado destacan sus protagonistas, con un Mark Wahlberg pasado de vueltas y un Paul Walter Hauser que demuestra, una vez más, su capacidad para moverse entre lo ridículo y lo entrañable. La química entre ambos es clave para sostener el disparate, y se nota que han disfrutado el rodaje tanto como sus personajes parecen disfrutar (o sufrir) la aventura.

El propio equipo comentó que varias de las escenas más salvajes —especialmente las rodadas durante secuencias multitudinarias en Brasil— se filmaron con amplios márgenes para la improvisación. Farrelly dio libertad a los actores para exagerar situaciones y diálogos, lo que derivó en momentos que, según el propio director, “acabaron siendo aún más extremos de lo que estaban escritos”

Técnicamente, la película no busca destacar: su puesta en escena es funcional, al servicio del gag, con un montaje ágil que encadena situaciones sin dar respiro. Todo está pensado para que el espectador no tenga tiempo de cuestionar lo que está viendo.

En definitiva, Balls Up (Con un par) es exactamente lo que promete: una comedia desatada, gamberra y sin complejos. No es cine para todos los paladares, pero quienes conecten con su humor encontrarán una experiencia tan caótica como divertida. Los demás, probablemente, estarán mirando el reloj esperando que termine la función.

NOTA 5,5/10

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