viernes, 6 de marzo de 2026

CAMINANDO CON EL DIABLO

Dirección: Rubén Pérez Barrena
Guion: Jesús Miguel Quintana, Rubén Pérez Barrena
Reparto: Tamar Novas, Marina Salas, Jorge Asín, Iván Marcos, Annick Weerts, Vicente Vergara, Álvaro Lafora, Alban Petit
Producción: Beatriz Bodegas
Música: Juanjo Javierre
Fotografía: Javier Salmones
Montaje: Santiago Paiz, Nino Martínez Sosa
Distribuidora: Filmax 
Año: 2026
Título Original: Caminando Con El Diablo
Género; Drama,  Thriller 
Duración: 84 Minutos 

ARGUMENTO 
España, años ochenta. Miguel y Alicia viven marcados por la desaparición de su hijo Gabriel. Miguel se consume por la culpa de aquella noche de alcohol en la que lo perdió, mientras que Alicia siente que quien murió realmente aquel día fue su marido. Mientras tanto, Philippe, un niño francés de diez años, viaja en caravana junto a sus padres. Sus caminos acabarán cruzándose con los de Miguel y Alicia, desencadenando un viaje sin retorno hacia el lado más oscuro del ser humano.

CRÍTICA 
Hay películas que parten de una premisa interesante pero que, conforme avanzan los minutos, parecen ir perdiendo la fuerza con la que arrancaron. Caminando con el Diablo, ópera prima de Rubén Pérez Barrena, pertenece en buena medida a esa categoría: un filme que promete más de lo que finalmente entrega.

La historia nos sitúa en la España rural de los años ochenta. Miguel y Alicia viven marcados por la desaparición de su hijo Gabriel, un hecho que ha destrozado su relación y ha dejado al primero atrapado en la culpa de aquella noche en la que, tras haber bebido, perdió de vista al niño. La llegada de Philippe, un niño francés que viaja con sus padres y que termina cruzándose con la pareja, abrirá viejas heridas y desencadenará una serie de acontecimientos que buscan adentrarse en el lado más oscuro del ser humano..

Sobre el papel, el planteamiento funciona. El duelo, la culpa y el peso del pasado son elementos dramáticos que podrían haber dado lugar a un thriller psicológico de mayor calado. Sin embargo, la película se diluye demasiado pronto debido a una serie de situaciones que resultan poco verosímiles y que acaban restando fuerza al conjunto. Nada molesta especialmente, pero tampoco hay nada que termine entusiasmando.

Eso sí, hay que reconocer que Rubén Pérez Barrena imprime ritmo a la narración. La película avanza con agilidad y prácticamente no se detiene, lo que consigue que el espectador permanezca atento durante todo el metraje. Es un thriller que se deja ver con facilidad y que cumple con la función básica del entretenimiento, aunque una vez finaliza difícilmente deja una huella duradera en la memoria.

En el apartado interpretativo, Tamar Novas y Marina Salas sostienen con solvencia el peso dramático de la historia, aportando la intensidad necesaria a unos personajes que viven atrapados entre la culpa y la obsesión. Sin embargo, ni siquiera sus esfuerzos logran elevar del todo un guion que por momentos parece perder el rumbo.

Como curiosidad del rodaje, la película se filmó durante seis semanas en diversas localizaciones de Aragón, especialmente en los paisajes áridos de Los Monegros y en los alrededores de Zaragoza, buscando ese ambiente desolado y casi fantasmagórico que envuelve a los personajes y que funciona como metáfora visual de su propio vacío emocional

En definitiva, Caminando con el Diablo es un filme con una premisa sugerente y un ritmo constante, pero que termina quedándose a medio camino entre lo que promete y lo que finalmente ofrece. Se deja ver, entretiene durante su metraje… pero, una vez terminada, el recuerdo se desvanece con demasiada rapidez.

NOTA 5,5/10

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