Guion: Salvador S. Molina., Jaime Lorente
Reparto: Susi Sánchez, Miguel Ángel Puro, Hugo Arbués, Óscar de la Fuente, Abel de la Fuente, Félix Arráez, Roberto Bonacini, Naiara Carmona, Yanai Cruz, Pedro Vega Fabelo, Sara Ruiz Ferrer, Alejandro González, Roberto Goya, Carlos Hernández, Ignacio Herráez, Paco Hidalgo, Xiyue Jin, Javi Lin, Nono Mateos, Darío Menéndez, Enrique Muñoz, Cristóbal Pinto, Paula Quintana, Antonia Torero, Vicente Vergara, Luis Visuara
Fotografía: Elías M. Félix.
Montaje: Regino Hernández.
Música: Luismi González Bedmar
Sonido: Steve Miller, Juan Ferro
Distribuidora: AF Pictures, Karma Films
Año: 2026
Título Original: El Mal Hijo
Género: Drama, Autor
Duración 106 Minutos
ARGUMENTO
Cuando el padre de Rubén, un niño de once años, desaparece misteriosamente, este se ve obligado a irse a vivir con su abuela, a la que apenas conoce. En un entorno rural donde el tiempo parece haberse detenido, el niño aprenderá de la mano de su abuela cómo las heridas familiares se transmiten de generación en generación y luchará, a medida que crece, por intentar sanarlas
CRÍTICA
Basada en la novela homónima de Salvador S. Molina, la película nos presenta a Rubén, un niño de once años que, tras la desaparición de su padre, se marcha a vivir con su abuela Pascuala, una mujer a la que apenas conoce. En un entorno rural, rodeado de campos de limoneros y marcado por una atmósfera tan árida como inquietante, el muchacho descubrirá secretos familiares que le obligarán a enfrentarse a una realidad muy distinta de la que había conocido hasta entonces.
Una historia sobre las heridas que heredamos, la violencia que se transmite de generación en generación y la posibilidad de romper con un destino que parece inevitable.
Sin embargo, el principal problema de El mal hijo reside en su montaje, que deja más preguntas que respuestas y no consigue proporcionar al relato la cohesión necesaria. La película parece buscar un tono dramático que nunca termina de consolidarse, alternando momentos de cierta intensidad con otros en los que la narración pierde interés y se vuelve demasiado hermética. Los conflictos están ahí, pero no siempre se explican con la claridad suficiente, y esa falta de desarrollo termina pasando factura a unos personajes cuyas motivaciones resultan, en ocasiones, difíciles de comprender.
Tampoco ayuda una ambientación oscura, a medio camino de un western crepuscular, que intenta dotar a la película de una personalidad propia, pero que no siempre encuentra la manera de integrarse en el relato. Los paisajes y la sensación de aislamiento funcionan visualmente, aunque esa apuesta estética no basta para sostener una historia que necesita profundizar mucho más en las relaciones familiares y en las consecuencias de los acontecimientos que narra.
Y es una pena, porque la novela ofrece un punto de partida interesante y la película aborda cuestiones que merecían un tratamiento más convincente. El peso de la familia, las adicciones, la ausencia paterna y la posibilidad de escapar de los errores de nuestros mayores son asuntos que podrían haber dado lugar a un drama mucho más sólido. No obstante, la película parece confiar demasiado en sus silencios y en su atmósfera, olvidando que el espectador también necesita comprender qué mueve a los personajes y por qué sus decisiones resultan determinantes.
Quien sí destaca con luz propia es Susi Sánchez, espléndida en su interpretación de Pascuala. La actriz aporta sensibilidad, fuerza y una enorme capacidad para transmitir emociones sin necesidad de recurrir a grandes gestos. Su trabajo dota de humanidad a un personaje complejo y se convierte en uno de los principales atractivos de una película que no siempre sabe aprovechar las posibilidades de su reparto.
Como curiosidad, Jaime Lorente tenía muy claro que quería contar con Susi Sánchez para dar vida a Pascuala. El director le envió el guion antes de conocerla personalmente y, cuando quedaron para tomar un café, terminó de convencerse de que era la actriz adecuada. También resulta llamativo el proceso de búsqueda del joven Abel de la Fuente, encargado de interpretar a Rubén: Lorente llegó a encontrar una imagen de un niño en internet que le recordó inmediatamente al personaje que estaba imaginando. Una anécdota que ilustra hasta qué punto tenía presente la imagen de su protagonista antes de completar el reparto.
En definitiva, El mal hijo es una película con buenas intenciones, una ambientación sugerente y una interpretación sobresaliente de Susi Sánchez, pero a la que le falta claridad narrativa y profundidad dramática para alcanzar sus objetivos. Un debut que deja entrever la voluntad de Jaime Lorente de contar una historia personal, aunque el resultado no termine de encontrar el equilibrio entre lo que quiere transmitir y lo que finalmente consigue
NOTA 4,5/10
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