miércoles, 20 de mayo de 2026

THE MANDALORIAN AND GROGU

Dirección: Jon Favreau
Guion: Jon Favreau, Dave Filoni y Noah Kloor
Reparto: Pedro Pascal, Sigourney Weaver, Jeremy Allen White, Brendan Wayne, Lateef Crowder, Jonny Coyne, Steve Blum, Marti Matulis, Ian Whyte
Música: Ludwig Göransson
Fotografía: David Klein
Montaje: Rachel Goodlett Katz y Dylan Firshein
Distribuidora: Disney 
Año: :2026
Título Original: Star Wars: The Mandalorian and Grogu
Estreno En España: 21/05/26
Género: Acción,  Ciencia Ficción 
Duración: 132 Minutos 

ARGUMENTO 
El Mandaloriano y Grogu emprenden su misión más emocionante hasta la fecha en Star Wars: The Mandalorian and Grogu, de Lucasfilm, una nueva aventura de Star Wars. El Imperio ha caído y los señores de la guerra imperiales siguen dispersos por toda la galaxia. Mientras la incipiente Nueva República trabaja para proteger todo aquello por lo que luchó la Rebelión, ha reclutado la ayuda del legendario cazarrecompensas mandaloriano Din Djarin y su joven aprendiz Grogu.

CRÍTICA 
Con The Mandalorian and Grogu, Jon Favreau demuestra que todavía quedan rincones por explorar dentro del universo Star Wars sin necesidad de reinventarlo todo. Lo hace además abrazando con orgullo aquello que convirtió a la saga creada por George Lucas en un fenómeno cultural irrepetible: la aventura clásica, los personajes carismáticos y ese espíritu de serial galáctico que aquí vuelve a sentirse vivo desde el primer minuto. Y sí, los amantes de la serie disfrutarán enormemente de esta nueva entrega cinematográfica, pero lo más sorprendente es que la película también funciona para aquellos espectadores que no tengan perfectamente estudiada la cronología de la franquicia.

Favreau juega inteligentemente sus cartas y una breve introducción basta para situarnos en este universo donde Din Djarin y el adorable Grogu vuelven a cruzarse con mercenarios, criaturas imposibles y enemigos surgidos de las sombras del antiguo Imperio. La película nos presenta una galaxia donde “el Imperio ha caído y los señores de la guerra imperiales siguen dispersos”, mientras la Nueva República intenta mantener un orden que parece tambalearse constantemente. A partir de ahí comienza un viaje repleto de persecuciones, explosiones y aventuras que prácticamente no concede descanso al espectador.

Lo mejor de The Mandalorian and Grogu es precisamente esa sensación de cine espectáculo que hoy parece casi desaparecida. Sus más de dos horas pasan con enorme facilidad gracias a un ritmo frenético donde la acción apenas decae. Las secuencias espaciales lucen espectaculares en pantalla grande y Favreau demuestra una vez más que entiende perfectamente el lenguaje visual de Star Wars. Hay momentos donde la película recuerda inevitablemente al cine de aventuras y acción de los años ochenta, y no es casualidad. Algunas escenas nocturnas y determinados ambientes urbanos poseen ecos visuales de Blade Runner, mientras ciertos enfrentamientos callejeros y persecuciones tienen ese aroma sucio y peligroso de títulos como Manhattan Sur. Referencias que lejos de sentirse impostadas enriquecen el conjunto.

Pedro Pascal vuelve a sostener gran parte del peso emocional del filme pese a permanecer oculto tras el casco durante buena parte del metraje. Y luego está Grogu, convertido ya en uno de los personajes más queridos de la cultura popular reciente. Favreau sabe perfectamente cómo utilizarlo sin caer en el exceso de ternura fácil y consigue que siga funcionando tanto como alivio cómico como elemento emocional de la historia.

Visualmente estamos ante uno de los títulos más poderosos que ha dado la franquicia en los últimos años. La fotografía de David Klein y el diseño de producción convierten cada planeta y cada escenario en un pequeño homenaje al imaginario clásico de la saga. Además, Ludwig Göransson vuelve a firmar una banda sonora excelente que mezcla épica, melancolía y aventura con enorme personalidad.

Eso sí, no todo funciona igual de bien. En su tramo final la película parece atascarse ligeramente y da la sensación de prolongar innecesariamente algunos conflictos. Probablemente diez minutos menos habrían beneficiado al conjunto y otorgado mayor contundencia al desenlace. No llega a arruinar la experiencia, pero sí provoca que el último acto pierda parte de la fuerza que había acumulado anteriormente.

 Jon Favreau insistió en continuar utilizando la revolucionaria tecnología “StageCraft” desarrollada por Lucasfilm —los gigantescos escenarios virtuales ya empleados en la serie— aunque en esta ocasión ampliados para lograr una experiencia mucho más cinematográfica e inmersiva. Además, gran parte de las criaturas y efectos prácticos fueron construidos físicamente para recuperar el espíritu artesanal de la trilogía original, algo que se percibe continuamente en pantalla.

The Mandalorian and Grogu es exactamente el tipo de blockbuster que mucha gente sigue esperando encontrar en una sala de cine: grande, entretenido, espectacular y hecho para desconectar durante dos horas largas del mundo real. Una película concebida para disfrutarse en pantalla gigante, con sonido atronador y rodeado de un público entregado. Y lo mejor de todo es que, cuando aparecen los créditos finales, uno tiene la sensación de haber vivido una auténtica aventura galáctica. De esas que llenan salas y consiguen que la mayoría de espectadores salgan del cine con una sonrisa en la cara.

NOTA 8/10

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