Paginas

domingo, 5 de abril de 2026

MEGALOMANIAC

Dirección: Karim Ouelhaj
Guion: Karim Ouelhaj
Reparto: Eline Schumacher, Benjamin Ramon, Wim Willaert, Raphaëlle Lubansu, Pierre Nisse, Quentin Lasbazeilles, Olivier Picard, Catherine Jandrain, Hélène Moor, Julie Carroll
Fotografía: François Schmitt
Montaje: Karim Ouelhaj
Música: Simon Fransquet, Gary Moonboots
Distribuidora: XYZ
Año: 2022
Título Original: Megalomaniac
Estreno En España: Plataformas AMC PLUS Y Planet Horror 
Género: Drama,  Terror. 
Duración: 100 Minutos 

ARGUMENTO 
Martha y Félix son hijos del Carnicero de Mons, un famoso asesino en serie belga de los años 90. Mientras Martha vive una vida complicada, su hermano, influenciado por el legado familiar, sigue con los asesinatos de su padre. Acosada y agredida en el trabajo, Martha cae en la locura y se adentra en el aterrador mundo de Félix

CRÍTICA 
Hay películas que llegan a Festival de Sitges con cierto halo de curiosidad y acaban diluyéndose entre el aluvión de títulos. Megalomaniac, de Karim Ouelhaj, fue una de ellas. Presente en la edición de 2022 dentro de la sección Panorama Fantàstic, su paso por el certamen se puede resumir en una frase muy utilizada entre pasillos: pasó sin pena ni gloria.

Y no es que la propuesta no tenga mimbres. La historia, que parte de una idea tan potente como perturbadora —dos hermanos, Martha y Félix, hijos de un asesino en serie real conocido como el “Carnicero de Mons”—, juega constantemente con la herencia del mal y la transmisión de la violencia. Mientras Félix abraza ese legado oscuro, Martha intenta sobrevivir a una realidad opresiva que termina empujándola, casi sin remedio, hacia ese mismo abismo. Una premisa que, sobre el papel, debería generar incomodidad y fascinación a partes iguales.

El problema es que Ouelhaj opta por un desarrollo excesivamente moroso, casi ensimismado en su propia atmósfera. La película tarda en arrancar, se recrea en silencios y situaciones que no siempre aportan, y acaba atascándose en varios tramos de su metraje. Esa apuesta por lo sensorial y lo psicológico termina jugando en su contra, alejando al espectador en lugar de atraparlo. Solo en su tramo final, cuando decide abrazar sin complejos el descenso a la locura de sus protagonistas, el filme consigue recuperar cierto pulso y generar el impacto que se le presupone.

Hay, eso sí, elementos interesantes. La puesta en escena apuesta por una suciedad visual y un tono opresivo que refuerzan ese retrato de personajes rotos, marcados por un pasado imposible de borrar. También destacan las interpretaciones, especialmente la de Eline Schumacher, que sostiene buena parte del peso emocional del relato con una fragilidad inquietante.

Resulta curioso que la película esté inspirada en un caso real nunca resuelto en Bélgica, el del llamado Carnicero de Mons, un asesino cuya identidad sigue siendo un misterio. Ouelhaj utiliza este punto de partida no tanto para reconstruir los hechos como para imaginar las posibles secuelas psicológicas en una descendencia ficticia, lo que explica ese tono más introspectivo que narrativo.

Megalomaniac es, en definitiva, una propuesta con ideas sugerentes pero ejecución irregular. Un filme que quiere explorar la locura heredada y la violencia latente, pero que se pierde en su propio ritmo y solo encuentra el camino cuando ya es casi demasiado tarde. Interesante en lo conceptual, pero fallida en su capacidad para conectar con el espectador. Una de esas películas que se ven con curiosidad… y se olvidan con rapidez.

NOTA 4,5/10

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.