Direccion; Gervasio Canda, Paula Boffo, Patricio Plaza
Guion: Gervasio Canda, Paula Boffo, Patricio Plaza
Reparto: Animación (Voces) Gianluca Zonzini, Gulliver Markert, Mario Alarcón, Emanuel Gabotto, David Tokar
Montaje: Patricio Plaza
Música: Emanuel Gabotto, David Tokar, Antu La Banca
Fotografía: Animación
Distribuidora: Movistar Plus
Año; 2025
Título Original; Luz Diabla
Estreno En España: Plataformas en Movistar Plus
Género: Fantástico Animación
Duración: 11 Minutos
ARGUMENTO
Martín, un extravagante raver urbano, se ve envuelto en un extraño accidente de coche cuando se dirige a una fiesta en medio del campo argentino..
CRÍTICA
Hay algo hipnótico en Luz Diabla, una de esas piezas breves que juegan a sugerir más que a mostrar, a inquietar más que a explicar. El cortometraje dirigido por Gervasio Canda, Paula Boffo y Patricio Plaza se adentra sin complejos en el folk horror más arraigado a la tierra, ese que bebe de lo ancestral, de lo oculto y de las sombras que parecen habitar en lo profundo de la Argentina rural.
La historia nos presenta a Martín, un joven raver urbano que, camino de una fiesta en mitad del campo argentino, sufre un extraño accidente que lo empuja hacia un territorio desconocido, casi liminal. A partir de ahí, Luz Diabla se convierte en una experiencia sensorial donde la lógica se diluye y lo sobrenatural se filtra poco a poco, como si siempre hubiera estado ahí, esperando
Visualmente, el corto es una pequeña joya. Su animación 2D apuesta por una estética cruda, casi rugosa, que refuerza esa sensación de incomodidad constante. Hay en sus imágenes algo orgánico, sucio, que conecta perfectamente con ese terror de raíz, de superstición, de leyendas que pasan de generación en generación. El sonido y la música juegan también un papel clave, envolviendo al espectador en una atmósfera tan sugerente como inquietante.
Ahora bien, si hay un “pero”, es precisamente su duración. Luz Diabla deja con ganas de más. La idea es potente, el universo que plantea es riquísimo, pero el metraje se queda algo corto para profundizar en todo ese imaginario sobrenatural que apenas se esboza. Uno se queda con la sensación de estar ante el prólogo de algo mucho mayor, de una historia que podría haber explorado aún más sus propias sombras.
El cortometraje fue desarrollado entre Argentina y Canadá, lo que permitió a sus creadores combinar sensibilidades muy distintas dentro de la animación contemporánea. Además, el proyecto pasó por varios laboratorios internacionales de desarrollo antes de ver la luz, lo que explica en parte el cuidado extremo en su apartado visual y sonoro.
Con todo, Luz Diabla es un trabajo interesante, sugerente y con personalidad propia. Un corto que no lo da todo, pero que deja una huella clara y demuestra que el folk horror latinoamericano tiene mucho que decir… incluso cuando apenas dura once minutos.
NOTA 6/10
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