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martes, 6 de octubre de 2026

NUDA PROPIEDAD

Dirección: Alberto Utrera
Guion: Alberto Utrera y Carlos Soria
Reparto Susana Abaitua, Maxi Iglesias, Pepe Viyuela, David Lorente, Stéphanie Magnin, Paco Churruca, Aten Soria
Fotografía: Miguel Ángel García
Música: Iván Valdés
Producción: Carlota Amor
Distribuidora: Cineraman 
Año: 2026
Título Original: Nuda Propiedad 
Estreno En España: 2/10/26
Género: Drama,  Comedia 
Duración: 99 Minutos 

ARGUMENTO. 
Vera y Lucas, una pareja cerca a los cuarenta, encuentran un piso enorme a mitad de precio gracias a la nuda propiedad: lo compran ahora, pero el anciano dueño seguirá viviendo allí hasta morir.
Lo que parecía una solución milagrosa pronto se convierte en obsesión cuando el anciano desaparece, reaparece cambiado y deja de comportarse como alguien en sus últimas. Entre sospechas, frustración y un humor negro cada vez más corrosivo, la pareja empieza a contemplar un plan tan absurdo como tentador

CRÍTICA 
Nuda propiedad comienza con una premisa tan sencilla como perversa: una pareja cercana a los cuarenta, Vera y Lucas, encuentra la posibilidad de comprar un enorme piso a un precio muy por debajo del mercado. El pequeño inconveniente es que el propietario, un anciano que en principio parece tener los días contados, seguirá viviendo allí hasta su muerte. Lo que parecía la solución definitiva al problema de la vivienda pronto se convierte en una auténtica pesadilla cuando el anciano demuestra tener mucha más cuerda de la esperada.

Alberto Utrera construye una comedia negra que va claramente de más a menos. Sus primeros compases funcionan con bastante precisión, especialmente cuando la película juega con la desesperación de una pareja que solo quiere tener un hogar y acaba pendiente de la salud de un desconocido. Una situación tan incómoda como divertida que permite al director sacar punta a la precariedad, a los precios de la vivienda y a esa sociedad en la que tener un piso se ha convertido, para muchos, en una auténtica carrera de obstáculos.

Las referencias cinematográficas son evidentes y están bien aprovechadas. Desde La ventana indiscreta, con esa pareja convertida en espectadora y vigilante de la vida del vecino, hasta El pisito, cuya sombra planea sobre buena parte del relato, Utrera recupera una tradición de comedia española en la que la necesidad económica termina empujando a los personajes hacia terrenos moralmente bastante discutibles. También aparecen ecos de una comedia negra más moderna, donde lo cotidiano va adquiriendo poco a poco tintes absurdos.

El problema llega cuando la película abandona parcialmente esa estupenda comedia de situaciones para adentrarse en un terreno más cercano al thriller y a la comedia criminal. El ritmo pierde frescura, algunas situaciones resultan demasiado forzadas y aquello que inicialmente parecía una historia perfectamente reconocible termina buscando soluciones demasiado rebuscadas. Nuda propiedad tenía en sus manos una magnífica historia sobre la desesperación por conseguir una vivienda y, por momentos, parece empeñada en complicarla más de la cuenta.

Aun así, el reparto consigue mantener el interés. Susana Abaitua está magnífica, especialmente en la evolución de Vera, una mujer que pasa de la ilusión por haber encontrado la casa de sus sueños a una auténtica obsesión. Maxi Iglesias sorprende igualmente en un registro alejado de algunos de sus trabajos más asociados a la televisión y demuestra una estupenda capacidad para manejar la inseguridad, la frustración y el desconcierto de su personaje. El resto del reparto aporta solidez a una historia en la que los secundarios tienen también mucho que decir.

Y hay una curiosidad especialmente significativa: Utrera contó que Maxi Iglesias apareció en el primer día de ensayos prácticamente transformado en Lucas. El director quedó sorprendido porque el actor había entendido desde el principio que su personaje debía ser más callado e inseguro, llegando incluso a sugerir que Lucas tuviera menos peso visual que Vera en determinadas escenas. Una decisión que ayuda a comprender la buena química entre ambos protagonistas...

Nuda propiedad es, en definitiva, una comedia negra con una premisa original y con una primera mitad realmente divertida, que utiliza el problema de la vivienda como combustible para hablar de la desesperación, la avaricia y los límites que estamos dispuestos a cruzar cuando conseguir un hogar se convierte en una obsesión. Una película que arranca con fuerza, encuentra sus mejores momentos cuando se mueve en el terreno de la sátira y la comedia negra, pero que termina perdiendo parte de ese encanto inicial al complicar demasiado su propuesta.
Una propuesta con buenas interpretaciones, bastante mala leche y un comienzo prometedor que, desgraciadamente, va perdiendo fuelle a medida que avanza.

NOTA 6/10

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