Guion: Benjamín Lorenzo
Basada en: SEVEN: Milagro de Amor, de Luis C. Lagos
Reparto: Javier Lorenzo Sánchez, Cristina González, Juan Jorge Rueda Laorga, Feliza Parrao Huete, Carlos Cañas Martínez, Carlos González Pinedo, Sergio Cardoso López, Alejandro Tormo Ballestero, Mª Ángeles Arahuetes Castaño.
Fotografía: Rubén D. Ortega
Música: Luis C. Lagos
Montaje: Luis C. Lagos
Sonido: Jaime Maxi Borrel Gallut
Distribuidora: Europa Dreams Factory
Año: 2026
Título Original; Rise Up (Levántate)
Estreno En España: 25/09/26
Género: Drama, Religión
Duración:79 Minutos
ARGUMENTO
La historia sigue a MK Old Man, un antiguo campeón de artes marciales mixtas que decide regresar al ring para disputar un combate frente a un rival diez años más joven. Poco antes de la pelea reaparece Jero, su antiguo entrenador, mientras Ana, una enfermera y antigua pareja de MK, vuelve también a su vida. Ambos le ayudarán a enfrentarse a una situación personal de la que ni siquiera el dinero puede sacarle.
Ante su sufrimiento, MK intenta poner fin a su vida, pero este hecho supone el comienzo de una nueva realidad, marcada por la esperanza. Rise Up (Levántate) plantea, desde una perspectiva de fe, una historia sobre personas que aparentemente lo tienen todo pero que no encuentran la felicidad, y sobre el descubrimiento de Dios como respuesta a esa búsqueda. Esta sinopsis reproduce fielmente el contenido de la sinopsis publicada por European Dreams Factory, aunque la he redactado de forma resumida para no alterar el contenido y evitar reproducir íntegramente un texto protegido.
CRÍTICA
Solo apta para los amantes de este tipo de productos de marcado carácter religioso, Rise Up (Levántate) se presenta como un drama de superación, fe y esperanza que pretende transmitir un mensaje muy concreto: cuando todo parece perdido, siempre existe una posibilidad de volver a empezar. El problema es que las buenas intenciones no siempre son suficientes para construir una buena película.
La historia gira alrededor de MK Old Man, un antiguo campeón de artes marciales mixtas que decide regresar al ring para enfrentarse a un rival diez años más joven. Poco antes del combate reaparece Jero, su antiguo entrenador, mientras Ana, una enfermera y antigua pareja, vuelve a entrar en su vida. Pero el verdadero combate de MK no está en el cuadrilátero. Hundido por una situación personal de la que ni siquiera su dinero puede rescatarle, llega a intentar quitarse la vida, abriendo entonces la puerta a una nueva realidad en la que la fe y la esperanza adquieren todo el protagonismo.
El planteamiento podría haber dado lugar a un interesante drama sobre la caída de un hombre que aparentemente lo tiene todo y descubre que el éxito, el dinero y la fortaleza física no sirven para solucionar determinados problemas. Sin embargo, la película se queda en una propuesta demasiado evidente, subrayando constantemente aquello que quiere transmitir hasta el punto de dejar poco espacio para que sea el espectador quien extraiga sus propias conclusiones.
Y si el guion resulta previsible, la dirección tampoco ayuda demasiado. La puesta en escena es, en muchos momentos, francamente deficiente, con situaciones que parecen rodadas sin encontrar el tono adecuado. Hay escenas en las que uno tiene la sensación de que el ordenador se ha ocupado de buena parte de la dirección, especialmente por determinados movimientos, encuadres y recursos visuales que terminan resultando artificiales y poco naturales.
Tampoco las interpretaciones consiguen elevar demasiado el conjunto. Javier Lorenzo sostiene buena parte del peso de la película, aunque su personaje está excesivamente condicionado por las necesidades del mensaje. Cristina González y Juan Rueda completan un reparto correcto, pero sin encontrar demasiadas oportunidades para escapar de unos personajes concebidos, en ocasiones, más como vehículos para transmitir ideas que como seres humanos plenamente desarrollados.
Resulta curioso que Luis C. Lagos, responsable de la obra literaria en la que se basa la película, SEVEN: Milagro de Amor, no se limite a la codirección, sino que también se encargue de la música, el montaje y ejerza como productor ejecutivo. Y Javier Lorenzo, protagonista absoluto, cuenta además con experiencia como coguionista y actor, algo que explica en parte la dimensión tan personal que tiene el proyecto.
Rise Up (Levántate) tiene claro qué quiere contar y a qué público se dirige. Su mensaje de fe, superación, segundas oportunidades y esperanza es evidente desde el primer minuto y probablemente conectará con aquellos espectadores que busquen precisamente una película de estas características. Para el resto, estamos ante un filme demasiado ingenuo, previsible y pobremente resuelto en su apartado cinematográfico.
Una película que tiene más interés por aquello que quiere transmitir que por la manera en que consigue hacerlo. El mensaje está ahí, pero el cine, desgraciadamente, bastante menos.
NOTA 1/10
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