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sábado, 19 de septiembre de 2026

RESIDENT EVIL


Dirección: Zach Cregger
Guion: Zach Cregger, Shay Hatten
Basada en: La saga de videojuegos Resident Evil de Capcom
Reparto: Austin Abrams, Zach Cherry, Kali Reis, Paul Walter Hauser, Johnno Wilson, Devon Stewart.
Fotografía: Dariusz Wolski
Montaje: Andrew Weisblum
Música: Benjamin Wallfisch
Distribuidora: Sony
Año: 2026
Título Original: Resident Evil 
Estreno En España: 18/09/26
Género: Terror,  Acción 
Duración: 93 Minutos 

ARGUMENTO 
Desde la mente del visionario cineasta Zach Cregger (Weapons, Barbarian) llega una reinvención emocionante y aterradora de la franquicia Resident Evil. En una historia completamente nueva, Resident Evil sigue a Bryan (Austin Abrams), un repartidor de material médico que, sin saberlo, se encuentra inmerso en una trepidante carrera por la supervivencia cuando una fatídica y terrorífica noche se sumerge en el caos. 

CRÍTICA 
Zach Cregger parece haber tenido muy claro desde el principio que para recuperar el espíritu de Resident Evil había que empezar de cero. Y el resultado es un excelente filme de terror que, por méritos propios, se convierte en una de las propuestas más estimulantes de la franquicia cinematográfica. Aquí no hay necesidad de cargar con el pasado: Cregger construye su propia historia y la convierte en un divertimento de ritmo endiablado, acción, terror y unas acertadas gotas de humor negro.

La película nos presenta a Bryan, un repartidor de material médico que se ve atrapado en una situación que se escapa rápidamente de su control. Un encargo aparentemente rutinario le conduce hasta Raccoon City, justo cuando una serie de acontecimientos relacionados con Umbrella comienza a desencadenar el caos. A partir de ahí, la película va descubriendo poco a poco los experimentos de la compañía y las criaturas que son consecuencia de ellos, convirtiendo cada nuevo escenario en una amenaza diferente.

Uno de los grandes aciertos de Cregger es precisamente la manera en que hace avanzar la historia. No necesita explicar constantemente lo que está sucediendo: deja que el espectador vaya descubriendo junto al protagonista qué se esconde detrás de Umbrella. Los diferentes seres van apareciendo progresivamente y cada encuentro supone una nueva sorpresa, manteniendo en todo momento la sensación de peligro.

La película está magníficamente rodada, especialmente cuando Cregger se encierra con sus personajes en espacios reducidos. Pasillos, habitaciones, casas y otros escenarios cerrados se convierten en auténticas trampas donde cualquier rincón puede esconder una amenaza. La cámara sabe esperar y jugar con aquello que el espectador no puede ver, consiguiendo que la tensión funcione incluso antes de que aparezca el monstruo de turno.

Y si hay un nombre propio que destaca por encima del resto es Austin Abrams. El actor lleva prácticamente todo el peso de la película sobre sus hombros y construye un protagonista muy alejado del héroe tradicional. Bryan es vulnerable, desconcertado y, en muchas ocasiones, simplemente intenta sobrevivir sin saber muy bien qué está ocurriendo. 
Precisamente por eso resulta tan fácil empatizar con él. Abrams consigue que sus reacciones provoquen tanto tensión como alguna sonrisa, convirtiéndose en el auténtico motor de la película.

Resulta especialmente curiosa la relación profesional entre Cregger y Abrams. El director ya había trabajado con el actor en Weapons y, después de aquella experiencia, decidió que era el intérprete adecuado para ponerse al frente de Resident Evil. El propio Cregger ha explicado que, cuando el proyecto salió adelante, llamó inmediatamente a Abrams y le ofreció el papel. No llegó a plantearse otro actor para interpretar al protagonista.

También llaman la atención los efectos físicos empleados durante el rodaje. Cregger quiso que buena parte de las situaciones tuvieran una presencia real delante de la cámara. En una de las secuencias más espectaculares, Abrams corre mientras cuerpos caen desde los edificios a su alrededor. Para conseguirlo utilizaron grúas y bolsas de sangre del tamaño de cuerpos que debían caer siguiendo una coreografía perfectamente calculada. El propio director explicó que prefería hacerlo de esa manera antes que depender completamente de efectos digitales.

Y es que Resident Evil no escatima en sustos ni en escenas de acción. Cregger sabe cuándo apretar el acelerador y cuándo dejar unos segundos de calma antes de volver a poner al protagonista contra las cuerdas. El humor negro aparece en los momentos adecuados y, lejos de romper la atmósfera, ayuda a humanizar a Bryan y a hacer todavía más llevaderos algunos de los momentos de mayor tensión.

Una película que entiende que adaptar un videojuego no significa reproducirlo plano por plano, sino trasladar a la pantalla sus sensaciones. Cregger recoge elementos reconocibles para los aficionados y los introduce dentro de una historia nueva que permite disfrutar igualmente a quienes nunca hayan tocado un mando.

Una propuesta llena de ritmo, acción, criaturas, sustos y humor negro que recupera el espíritu del survival horror y demuestra que todavía quedan historias que contar en Raccoon City. Muy recomendable para los amantes del terror y, especialmente, para los seguidores de los videojuegos de Resident Evil.

NOTA: 7,5/10

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