Dirección: Emmanuel Patron
Guion: Emmanuel Patron, Armelle Patron
Reparto: André Dussollier, Miou-Miou, Arnaud Ducret, Pauline Clément, Thomas Solivérès, Frédérique Tirmont, Bernard Alane
Fotografía: Antoine Monod
Montaje: Alice Plantin
Música: Romain Trouillet
Vestuario: Ariane Viallet
Sonido: Olivier Struye
Distribuidora: A Contracorriente
Año: 2026
Título Original: Chers parents
Estreno En España: 18/09/26
Género: Comedia,
Duración: 86 Minutos
ARGUMENTO
Cuando Alice y Vincent Gauthier convocan urgentemente a sus tres hijos, estos llegan despavoridos temiendo lo peor. La noticia, sin embargo, es que sus padres se han llevado el premio gordo de la lotería. El problema es que no piensan darles ni un céntimo. Entre verdades ocultas, palabras no dichas y celos, la familia se pone patas arriba..
CRÍTICA
Emmanuel Patron lleva a la gran pantalla su propia obra teatral, escrita junto a su hermana Armelle Patron, convertida en todo un éxito en Francia con más de 500.000 espectadores y centenares de representaciones. Y lo hace sin complicarse demasiado la vida: Mis queridísimos padres es una comedia directa, sencilla y tremendamente eficaz que tiene muy claro lo que quiere ofrecer al espectador: hora y media de entretenimiento y unas cuantas carcajadas.
La historia parte de una situación tan sencilla como explosiva. Alice y Vincent Gauthier reúnen urgentemente a sus tres hijos, que llegan pensando que ha ocurrido alguna desgracia. Nada más lejos de la realidad: sus padres han ganado la lotería. El problema aparece cuando anuncian que no tienen ninguna intención de repartir el premio con ellos. A partir de ahí comienzan a aflorar viejas heridas, celos, secretos familiares y, sobre todo, ese complicado equilibrio entre el amor de padres y la dependencia de unos hijos que quizá no sean tan independientes como quieren aparentar.
Patron sabe que tiene entre manos un material eminentemente teatral y no intenta convertirlo en algo que no es. La película avanza con agilidad, los diálogos tienen el protagonismo y las situaciones se suceden con precisión, como una maquinaria perfectamente engrasada. Directa al grano, sin tiempos muertos innecesarios y con un ritmo que apenas decae, funciona como un reloj.
buena parte de la responsabilidad recae en un magnífico reparto. André Dussollier y Miou-Miou forman una pareja con una química extraordinaria, mientras que Arnaud Ducret, Pauline Clément y Thomas Solivérès completan una familia en la que resulta muy fácil reconocer algunas de nuestras propias miserias. La película funciona especialmente bien cuando deja que los actores se enfrenten verbalmente y permite que la comedia nazca de las situaciones y de las relaciones entre ellos.
Uno de los detalles más curiosos de la producción es que Emmanuel Patron conocía la obra como pocos: además de escribirla junto a su hermana, había participado en ella y llegó a interpretarla 450 veces. Para llevarla al cine tuvo que desprenderse de buena parte de los mecanismos teatrales y adaptar la historia al lenguaje cinematográfico. El rodaje tuvo lugar durante cinco semanas en Saint-Rémy-de-Provence, y Patron quiso aprovechar los espacios exteriores para convertir la casa familiar y su entorno en una especie de escenario cinematográfico. Curiosamente, dos de los intérpretes que habían creado originalmente a los padres sobre las tablas, Bernard Alane y Frédérique Tirmont, aparecen también en la película, aunque en otros papeles.
Quizá no pretende revolucionar el género ni falta que le hace. Mis queridísimos padres sabe perfectamente qué película quiere ser y cumple con notable solvencia su cometido. Una comedia familiar, divertida y sin pretensiones, con un excelente reparto y un guion construido para que el espectador se siente en la butaca, se deje llevar y disfrute.
Y en estos tiempos, conseguir simplemente que una comedia funcione como un reloj ya es bastante.
NOTA 6,5/10
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