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viernes, 21 de agosto de 2026

EL MOTIN


Director: Jean-François Richet
Guion: J.P. Davis, Lindsay Michel
Reparto: Jason Statham, Annabelle Wallis, Adrian Lester, Ramon Tikaram, Arnas Fedaravičius, Roland Møller, Chaneil Kular, Jason Wong, Ben Cartwright, Lee Charles, Rumi Sutton, Tom Christian, Steven Blades, Jessica Wai Sum Tong, Caroline Glass.
Fotografía: Brendan Galvin
Montaje: David Rosenbloom, Joe Rosenbloom
Música:  Marcus Trumpp
Sonido: Ben Greaves
Vestuario: Loulou Bontemps
Distribuidora: DeAPlaneta 
Año: 2026
Título Original: Mutiny
Estreno En España: 21/08/26
Género: Acción,  Thriller 
Duración: 95 Minutos 

ARGUMENTO 
“Cole Reed (Jason Statham) es incriminado injustamente por el asesinato de su jefe multimillonario. Tras embarcarse en un buque de carga para vengar su muerte, destapará una peligrosa conspiración internacional.”

CRÍTICA 
El motín parte de una de esas premisas que parecen diseñadas a medida de Jason Statham: un hombre acusado injustamente del asesinato de su jefe multimillonario que, lejos de quedarse esperando a que otros resuelvan el problema, se embarca en un carguero para descubrir quién está detrás de todo y termina destapando una conspiración internacional.

Si Jason Statham está detrás, ya sabemos perfectamente lo que vamos a encontrarnos. Y, sinceramente, tampoco le pedimos otra cosa. No estamos ante una película que pretenda reinventar el cine de acción, sino ante un producto que conoce perfectamente sus limitaciones y juega sus cartas con absoluta honestidad. Desde los primeros minutos sabemos por dónde van a ir los tiros, quién acabará recibiendo las mayores palizas y que nuestro protagonista parece tener más vidas que un gato. Pero, ¿acaso importa?

Jean-François Richet, que ya había demostrado en El piloto su buen pulso para la acción, construye aquí un espectáculo rápido, directo y sin demasiadas concesiones. La historia avanza a toda velocidad y apenas deja espacio para detenerse en explicaciones innecesarias. Cuando hay que descubrir algo, se descubre; cuando hay que correr, se corre; y cuando toca repartir golpes, Statham se pone manos a la obra

Y ahí está precisamente la principal virtud de El motín: las escenas de acción. Están correctamente rodadas, son suficientemente contundentes y, sobre todo, se entienden. No hay una sucesión interminable de planos mareantes ni un montaje que esconda las carencias de las peleas. Richet apuesta por una acción física y bastante clásica, aprovechando además el carguero como gigantesco escenario de enfrentamientos. El resultado funciona y proporciona algunos momentos realmente disfrutables.

Tampoco esperemos grandes sorpresas en el guion. Los giros se ven venir a kilómetros y los personajes están construidos alrededor de las necesidades de la acción. Pero probablemente sería injusto exigirle a El motín lo que nunca pretende ofrecer. Esto es cine de evasión en estado puro, una película que va directa al grano y que tiene muy claro que su misión principal es entretener.

Y Statham, como siempre, cumple con su papel de hombre aparentemente indestructible. Además, aquí ejerce también como productor a través de su compañía Punch Palace Productions, lo que demuestra que el actor tiene bastante claro el tipo de cine que quiere seguir haciendo

Curiosamente, encontrar el carguero que necesitaba la producción fue uno de los grandes problemas del rodaje. El productor Marc Butan explicó que llegaron a cerrar acuerdos con varios barcos que finalmente se frustraron y que incluso comenzaron la película sin disponer de un buque real. Finalmente encontraron el Skylight, donde se rodó durante cuatro o cinco semanas buena parte de la acción

Y hay otra anécdota muy de Statham: el actor quiso realizar personalmente buena parte de sus escenas de acción, incluidas las peleas y las persecuciones al volante. En una de las secuencias más peligrosas llegó incluso a proponer al director rodar sin arnés de seguridad. Richet, lógicamente, tuvo que decir que no

En definitiva, El motín no engaña a nadie. Es una película que sabes cómo empieza, sabes aproximadamente cómo va a terminar y puedes imaginar buena parte de lo que sucederá por el camino. Pero tiene ritmo, tiene acción, tiene a Jason Statham haciendo de Jason Statham y, sobre todo, se disfruta. A veces tampoco hace falta pedirle más al cine de acción.

Una película para sentarse en la butaca, desconectar durante hora y media y dejarse llevar. Sin sorpresas, pero sin aburrimiento. Y eso, en los tiempos que corren, tampoco es poca cosa. 

NOTA 6/10

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