Dirección: Josh Safdie
Guion: Josh Safdie, Ronald Bronstein
Reparto: Timothée Chalamet, Gwyneth Paltrow, Odessa A’zion, Tyler, The Creator, Fran Drescher, Kevin O’Leary, Penn Jillette, Géza Röhrig, Abel Ferrara.
Música: Daniel Lopatin
Fotografía: Darius Khondji
Montaje: Ronald Bronstein, Josh Safdie
Distribuidora: Diamond Films
Año: 2025
Título Original: Marty Supreme
Estreno En España; 30/01/26
Género: Drama, Biopic
Duración 150 Minutos
ARGUMENTO.
Josh Safdie firma su primer trabajo en solitario como director en este apasionante thriller centrado en Marty Mauser, un joven de ambición desmedida que hará todo lo posible por alcanzar la grandeza. En su camino se cruzará con figuras influyentes que marcarán su destino y pondrán a prueba hasta dónde es capaz de llegar para cumplir su sueño.
CRÍTICA
Josh Safdie firma con Marty Supreme un biopic vibrante y nada complaciente, alejado del manual académico del género y mucho más cercano a ese nervio sucio y acelerado que tan bien maneja el director. Aquí no hay héroes prefabricados ni caminos rectos hacia el éxito: lo que encontramos es la historia de un buscavidas, un tipo con hambre de mundo que descubre casi por accidente que puede llegar muy lejos en el competitivo y aparentemente inofensivo universo del ping-pong.
La película nos presenta a Marty Mauser como un personaje ambicioso hasta el exceso, alguien que entiende el talento como una herramienta más para sobrevivir y escalar posiciones. Safdie mezcla con acierto el drama clásico de ascenso y caída con toques de thriller, dotando al relato de una tensión constante que impide que el espectador se acomode. La trama ya apunta esa obsesión por la grandeza, y el filme no tarda en demostrar que el precio a pagar será alto.
Uno de los grandes pilares de Marty Supreme es, sin discusión, la interpretación de Timothée Chalamet. El actor se entrega por completo a un personaje complejo, contradictorio y a ratos poco simpático, construyendo una de sus composiciones más físicas y viscerales hasta la fecha. Su presencia sostiene buena parte del metraje y consigue que empaticemos incluso cuando el personaje toma decisiones moralmente cuestionables. A su alrededor, el reparto acompaña con solvencia, destacando la aparición de Gwyneth Paltrow como figura clave en la evolución del protagonista.
Safdie imprime a la narración un ritmo endiablado, con escenas de una energía casi eléctrica —especialmente las competiciones— que rozan el cine de suspense deportivo. Hay secuencias brillantes, filmadas con una cámara inquieta y una fotografía elegante, que elevan el conjunto y refuerzan esa sensación de estar ante una historia siempre al borde del abismo. Sin embargo, no todo juega a su favor: el excesivo metraje acaba pasando factura y provoca que algunos tramos se estiren más de lo necesario, diluyendo parte de la fuerza inicial.
Timothée Chalamet se sometió a un entrenamiento intensivo de ping-pong durante varios meses, llegando incluso a disputar partidos reales con jugadores semiprofesionales para dotar de realismo a las escenas de competición. Además, Josh Safdie decidió rodar varias secuencias con público no profesional, buscando reacciones auténticas y reforzando ese tono casi documental que impregna la película.
En definitiva, Marty Supreme es un biopic potente, irregular por momentos, pero siempre estimulante, que confirma a Josh Safdie como un director con voz propia y a Timothée Chalamet como uno de los actores más comprometidos de su generación. Una película que se ve con el pulso acelerado, que atrapa por su energía y que, pese a sus excesos, deja una huella difícil de borrar. Un retrato áspero y apasionado sobre la ambición y el precio del éxito.
NOTA 7/10
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.